ANÚNCIATE
PARTICIPA
VISITA TAMBIÉN
Después de conquistar varios títulos pugilísticos en el ring, Julio César Chávez (de 48 años) enfrentó la más terrible de las luchas fuera de escena: su adicción a las drogas.

Y es que después de estar internado por primera vez en el 2007 y reconocer así varios años de abuso de sustancias tóxicas, Julio César regresó de nuevo a rehabilitación para continuar con la batalla.



"Por segunda vez recaí en el alcohol y mi familia me internó con engaños en un centro de rehabilitación; me tuvieron que llevar sedado porque yo no quería aceptarlo", confesó el campeón.

Esta vez, a quien Julio César le debe haber vuelto a rehabilitarse es a su hijo Júnior, quien con engaños lo condujo a un centro especializado en Tijuana, Baja California.

"Júnior me dijo que iríamos al doctor y que me dormirían para una endoscopía... cuando desperté y vi dónde estaba, me enojé muchísimo", confesó Chávez en una emotiva entrevista.

¿Cómo fue que logró cumplir todo el proceso? No te lo puedes perder en tu revista TVNotas de esta semana.




Síguenos en Twitter.


FM/MDR

Opiniones sobre esta nota