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Luego de vivir la triste experiencia de ser una mujer con sobrepeso, Amairani (de 39 años), a quien vemos como 'Catalina' en la telenovela 'Una Familia con Suerte', decidió cambiar su vida y en dos años bajó 46 kilos motivada por una nueva relación tras quedar viuda de su segundo marido. La guapa actriz ahora regresa luciendo una figura espectacular y nos platicó la difícil etapa que vivió, tanto en su vida personal como profesionalmente.

-¿Siempre quisiste actuar?
"Claro, soy hija de Anabel Gutiérrez, una gran actriz. Nunca me compararía con ella, pero me heredó el gusto por los escenarios".

"CON LA MUERTE DE SU PAPÁ, MIS HIJAS SE DEPRIMIERON"

-¿Tienes más familiares?
"Si, dos hermanas más: Lourdes, que tiene un gimnasio y es nutrióloga, y Anabel, que es ama de casa". 

-Hoy estás en 'Una familia con Suerte'...
"Así es, con el personaje de 'Catalina', la mejor amiga de 'Pina' (Daniela Castro); es una villana chistosa".

-Pero te habías retirado de la TV...
"Exacto, cuando terminé 'La sombra del otro'. Lo decidí al casarme por segunda vez; ya tenía a mi hijo Juan Luis, de mi primer matrimonio, que duró cuatro años. Luego me casé otra vez y tuve a Fernanda y a Macarena, entonces me dediqué a ellos".

-¿Tu segundo marido no quería que siguieras en eso?
"No, fue una decisión personal. Cuando Juan Luis estaba chiquito, trabajé mucho y casi no lo veía, me salía a grabar desde las seis de la mañana; terminaba y me iba al teatro, regresaba y ya estaba dormido. Eso no lo quise para mis niñas".

-¿Por qué decides regresar?
"Me separé de mi segundo marido hace tres años y hace uno quedé viuda de él; le dio un paro cardiaco. Fue difícil por las niñas, tanto la separación como la muerte de su padre, porque fueron muchos años juntos. Ellas se deprimieron y tuvo que sacarlas adelante".

"EL ESPEJO ES MI PEOR ENEMIGO. HASTA LA FECHA TENGO UNA GORDA DENTRO".

-¿Estar en casa hizo que subieras de peso?
"Así es. Pasábamos una crisis matrimonial muy fuerte por mi sobrepeso, y empecé por autodestruirme comiendo; lo lo hacía compulsivamente. Si estaba triste, comía y si estaba contenta, también; me deprimí horrible. No quería fracasar en mi matrimonio. Empecé a flagelarme y me abandoné.

-¿La gente cercana te decía algo?
"El espejo es mi peor enemigo, porque hasta la fecha tengo una gorda dentro. Recuerdo que en mi último embarazo le hablaba a mi suegro, que también ya murió, y le decía: 'tengo antojo de pollo rostizado y tartaletas de fresa', y memandaba un pollo entero dirario, me lo echaba completo, porque me consentía mucho".

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