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Dani Spanic (de 37 años) nos cuenta lo complicado que ha sido sacar adelante su Fundación Dani y Katalina Spanic A.C., donde asiste a personas que han sufrido, como ella, un derrame cerebral. Y es que con 3 años de mantener vivo el proyecto, con pocos recursos y algunas donaciones, no cuenta con el apoyo que se necesita de parte de hospitales y de gente con verdaderas ganas de ayudar.

Sin embargo, la falta de patrocinio no le ha impedido continuar con su actividad altruista y la vemos siempre en la mejor disposición de compartir su experiencia con el derrame cerebral estando embarazada, pero acepta que algunas de las historias con las que se enfrenta dentro de la Fundación la afectan mucho ¡y hasta le provocan el llanto!

Además la modelo venezolana no es, ni por error, la misma de antes, pues en su aspecto no pareciera que hubiera pasado por tal sufrimiento: "me conozco mejor que antes", confiesa. También aprovecha para hablarnos de su probable regreso a la televisión y de su famosa hermana, Gaby Spanic.

-¿Cómo te sientes, Dani? ¿Estás al 100%?
"No puedo decir que estoy bien, al 100%, yo creo que nadie lo está y a mi no me gusta decir un porcentaje, sólo te puedo decir que me conozco mucho más que antes".
 
-¿Cómo surge la idea de ayudar?
"Vino una señora en silla de ruedas a verme que no movía bien su brazo y se comunicaba un poco mal, pero entendí que me dijo 'échele ganas' y eso me hizo llorar muy fuerte… ver que una persona así vino a buscarme y decirme eso; esa fue la señora culpable de que yo creara una fundación y ayudara a la gente".
 
-¿Qué tan difícil ha sido mantener el proyecto?
"Es muy difícil que la gente nos ayude y crea en nosotros, ya tenemos una página de Internet pero necesitamos más programas que hablen sobre la fundación y la conozcan mucho más, porque es la única a nivel mundial con la característica de ayudar a gente con derrame cerebral".
 
-¿Te hace sentir mejor persona, mejor ser humano tener una fundación?
"No he pensado en eso, no me gusta decir cosas de mí, sólo sé que el llevar las riendas de esta fundación es complicado. La gente me ve con mucho cariño, me tratan muy bien, me dicen 'yo recé por ti, qué bien que ahora estás mejor y qué linda está tu hija'; eso me dice la mayoría de la gente y eso me parece, como decimos los venezolanos, espectacular. Yo prefiero hacer sentir mejor a las personas que ayudo y eso me hace feliz".

-¿Te ves con una fundación aunque no te hubiera ocurrido el derrame cerebral?
"No, yo ni siquiera sabía qué era una enfermedad vascular ni nada de eso, fue un gran cambio en mi vida. Me cambió mi forma de pensar, de caminar, empecé a ser completamente diferente por mi hija, empecé a echarle más ganas para hacer cosas que realmente valen la pena en la vida como ayudar a los demás".
 
-¿Puedes describir a una Daniela antes y después del derrame?
"Cuando me ocurrió esto sólo me quería morir, no entendía por qué me estaba pasando y estaba en contra de Dios. Ahora no cambiaría el derrame cerebral, está bien que me ocurrió para aprender más de quién soy y de qué soy capaz, ¡mira qué diferencia!".

-Cuéntanos un caso en particular qué te haya conmovido...
"Un caso que me afectó mucho fue el de una señora en el hospital de Neurología que los doctores decían que era vegetal y su hijo nos pidió ayuda, la ayudamos y cuando yo la vi en el hospital lloré mucho y hablé con mi maestra, ella aceptó ayudarla y empezó a moverse, primero la cabeza y luego ya pestañeaba, y lo hijos estaban contentísimos pero lamentablemente un día murió de repente por una complicación de la vías respiratorias, yo lloré porque la señora le estaba echando muchas ganas y falleció de otra cosa totalmente diferente y dejó cuatro hijos".
 
-¿Y en niños?
"Una niña sufrió un derrame y su mamá nos pidió ayuda porque los médicos la iban a operar, pero su mamá no quería porque pensaba que le iba a afectar y quería que la viera otro doctor, entonces el médico que me operó a mí atendió a la niña con un tratamiento de rayos muy dolorosos y sí le ayudó a recuperarse, con ello comprobé que los niños son más fuertes y se recuperan más rápido que los adultos, ellos tienen más capacidad".

-¿Cómo fue tu primera Navidad después del derrame, pues Katalina tenía un mes de nacida?
"Muy difícil porque ni siquiera podía cargar a mi hija; me costaba trabajarlo hasta verla, yo no podía estar al pendiente de ella y al contrario, también de mi tenían que estar cuidando. Fue muy doloroso".

-¿Por qué no quieres tener otro hijo?
"Fue muy difícil lo que viví y por lo que tuve que pasar y no creo poder volver a enfrentarme a una cosa así aunque los doctores me dicen que ya no me va a volver a dar el derrame y que puedo tener los hijos que yo quiera… pero no he superado el miedo de volverme embarazar y me ocurra el derrame otra vez, yo tengo ese temor porque los doctores dicen una cosa pero el único que sabe es Dios".
 
-Por un lado vemos a Dani Spanic con su matrimonio feliz pero de la otra cara de la moneda está tu hermana que es muy inestable en sus relaciones ¿a qué crees que se deba?
"¿Qué te puedo decir? Cada quien sabe lo que hace,  no sé que tenga en su cabecita, cada quién piensa en lo suyo. Yo la conozco, pero ella debe aprender más de sí misma".

-¿Regresarás a la televisión?

Sí, tengo proyectos que ya estamos trabajando pero no quiero adelantar nada porque es muy importante para mí y estoy muy emocionada".


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