Gerardo Quiroz ahora es un papá soltero
4 de Febrero del 2012 Por: Martha Rivera / Foto: Luis Pérez
El actor nunca se imaginó que viviría la circunstancia del exitoso programa de televisión.
Las grandes historias de la vida casi siempre giran en torno a la figura materna, sin embargo, existen padres amorosos, cuidadosos y protectores, a pesar de haberse separado de su pareja, y éste es el caso de Gerardo Quiroz (de 45 años), quien nunca se imaginó que viviría la circunstancia del exitoso programa de televisión Papá soltero, en el cual él participó cerca de ocho años.
Hoy, el actor y productor es un hombre trabajador, exitoso y padre responsable de sus cuatro hijos: Gerry, de 16 años; Ximena, de 13; Mariana, de 10 (de su matrimonio con Nora Fuentes), y Diego, de 2 años y medio (de su relación con Griselle González).
Ellos son sus grandes tesoros y, día a día, aprende cómo ser un buen ejemplo, aunque reconoce que debe cambiar algunas cosas de su forma de ser para, por fin, tener una compañera el resto de su existencia.
-Gerardo, ¿cómo estás?, ¿mucho trabajo?
“Sí, tengo varios proyectos; en teatro, regresamos con la obra de Adal Ramones, 'Tiro de gracia', también estoy produciendo 'El diario de un loco', con Juan Antonio Edwards, y voy a empezar una producción para escuelas que se llama 'Después de las 12'".
.
-Con todo lo que trabajas, ¿tienes tiempo de ver a tus hijos?
“Claro, siempre me lo doy y tengo una linda convivencia con ellos. Gerardo, el mayor, vive conmigo desde hace tres años. A Mariana la llevo a la escuela los martes, jueves y aparte la veo cada dos fines de semana. Y Ximena acaba de entrar a una escuela donde es obligatorio el transporte escolar y ya no la llevo, pero nos vemos una vez cada semana, y a Diego, el más pequeño, cada 15 días”.
-¿Cómo organizas tus múltiples ocupaciones con el tiempo que le dedicas a tus hijos?
“Todo es administración, sólo es cuestión de que te despiertes media hora más temprano y verás que te da tiempo para todo”.
-¿A qué edad te convertiste en papá?
“Tenía 29 años y creo que era una buena época, porque tuve la oportunidad de jugar con Gerry, que fue el primero, platicar de sus cosas".
-¿Y tú cómo eres como papá?
“No creo ser regañón, trato de ser estricto e intento convencerlos a través del razonamiento. En unos años te diré si es buena estrategia, porque a veces siento que me agarran de barco, pero ya apretaré más. Hay que ser cuidadoso, pues son seres humanos que debemos cuidar, proteger y formar”.
-¿Hablas de sexo con los mayores?
“Un poco, sólo de la orientación elemental”.
-¿Eres un papá celoso?
“Creo que sí, tengo hijas muy bellas. No quiero precisamente ser celoso, pero me gustaría estar cerca de ellos hasta la edad que me lo permitan”.
-¿Qué haces cuando sales con los cuatro?
“Me divierto mucho; tienen personalidades tan diferentes que es difícil complacerlos a todos, pero al final dicen: ‘lo que tú digas'”.
-Hay papás que al divorciarse se olvidan de sus niños…
“No los entiendo, los hijos son lo más bello de la vida. Hay quienes dicen: ‘no tengo paciencia’, y yo, trabajando en la oficina, los he tenido a los cuatro y no pasa nada”.
¿Qué te dicen ellos de volverte a enamorar?
“Nada, conocen todo lo que sucede en mi vida, pero tampoco voy a presentarles a alguien con quien no he iniciado una relación".
-¿Estás en una buena etapa de tu vida?
“Estoy empezando a entrar en un momento de madurez, me siento orgulloso de mi parte laboral, aunque de la personal aún estoy incompleto; me gustaría tener una mujer para toda la vida”, concluyó.
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Hoy, el actor y productor es un hombre trabajador, exitoso y padre responsable de sus cuatro hijos: Gerry, de 16 años; Ximena, de 13; Mariana, de 10 (de su matrimonio con Nora Fuentes), y Diego, de 2 años y medio (de su relación con Griselle González).
Ellos son sus grandes tesoros y, día a día, aprende cómo ser un buen ejemplo, aunque reconoce que debe cambiar algunas cosas de su forma de ser para, por fin, tener una compañera el resto de su existencia.
-Gerardo, ¿cómo estás?, ¿mucho trabajo?
“Sí, tengo varios proyectos; en teatro, regresamos con la obra de Adal Ramones, 'Tiro de gracia', también estoy produciendo 'El diario de un loco', con Juan Antonio Edwards, y voy a empezar una producción para escuelas que se llama 'Después de las 12'".
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-Con todo lo que trabajas, ¿tienes tiempo de ver a tus hijos?
“Claro, siempre me lo doy y tengo una linda convivencia con ellos. Gerardo, el mayor, vive conmigo desde hace tres años. A Mariana la llevo a la escuela los martes, jueves y aparte la veo cada dos fines de semana. Y Ximena acaba de entrar a una escuela donde es obligatorio el transporte escolar y ya no la llevo, pero nos vemos una vez cada semana, y a Diego, el más pequeño, cada 15 días”.
-¿Cómo organizas tus múltiples ocupaciones con el tiempo que le dedicas a tus hijos?
“Todo es administración, sólo es cuestión de que te despiertes media hora más temprano y verás que te da tiempo para todo”.
-¿A qué edad te convertiste en papá?
“Tenía 29 años y creo que era una buena época, porque tuve la oportunidad de jugar con Gerry, que fue el primero, platicar de sus cosas".
-¿Y tú cómo eres como papá?
“No creo ser regañón, trato de ser estricto e intento convencerlos a través del razonamiento. En unos años te diré si es buena estrategia, porque a veces siento que me agarran de barco, pero ya apretaré más. Hay que ser cuidadoso, pues son seres humanos que debemos cuidar, proteger y formar”.
-¿Hablas de sexo con los mayores?
“Un poco, sólo de la orientación elemental”.
-¿Eres un papá celoso?
“Creo que sí, tengo hijas muy bellas. No quiero precisamente ser celoso, pero me gustaría estar cerca de ellos hasta la edad que me lo permitan”.
-¿Qué haces cuando sales con los cuatro?
“Me divierto mucho; tienen personalidades tan diferentes que es difícil complacerlos a todos, pero al final dicen: ‘lo que tú digas'”.
-Hay papás que al divorciarse se olvidan de sus niños…
“No los entiendo, los hijos son lo más bello de la vida. Hay quienes dicen: ‘no tengo paciencia’, y yo, trabajando en la oficina, los he tenido a los cuatro y no pasa nada”.
¿Qué te dicen ellos de volverte a enamorar?
“Nada, conocen todo lo que sucede en mi vida, pero tampoco voy a presentarles a alguien con quien no he iniciado una relación".
-¿Estás en una buena etapa de tu vida?
“Estoy empezando a entrar en un momento de madurez, me siento orgulloso de mi parte laboral, aunque de la personal aún estoy incompleto; me gustaría tener una mujer para toda la vida”, concluyó.
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