Carlos Fuentes, una eminencia de la literatura mexicana
15 de Mayo del 2012Por: Redacción / EFE. Foto: EFE y Notimex
El escritor destacó por sus obras y por su forma de criticar lo que sucedía en su amado México.
Carlos Fuentes
El escritor mexicano Carlos Fuentes Macías, uno de los más brillantes de las letras hispanas, entre cuyos galardones figuran los Premios Cervantes (1987) o el Príncipe de Asturias (1994), nació el 11 de noviembre de 1928 en Ciudad de Panamá y murió este 15 de mayo en la Ciudad de México, donde residía.
La profesión de su padre, el diplomático Rafael Fuentes, le permitió visitar en su infancia numerosos países. Cursó sus estudios de Primaria y Secundaria en Argentina, Chile, Brasil, Estados Unidos (durante 8 años) y otros países iberoamericanos por donde transcurrió su infancia y juventud.
Con 12 años, leyó por primera vez 'El Quijote', aunque considera que su primer contacto con la literatura ocurrió durante uno de los destinos paternos, en Río de Janeiro, donde un pequeño Carlos solía sentarse en las rodillas del gran polígrafo mexicano Alfonso Reyes, entonces embajador en Brasil.
Reyes le recomendó estudiar Derecho, y así lo hizo en el Instituto des Hautes Etudes Internationales de Ginebra, a pesar de que su vocación literaria ya estaba decidida. De regreso a México, continúo su formación en leyes con el maestro de Derecho Manuel Pedroso, español exiliado que le incitó a la lectura de los clásicos (Platón, Maquiavelo y Rousseau).
Entre 1950 y 1951, como diplomático, representó a su país en Ginebra ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Tres años después, trabajó en México en el Gabinete de Prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Carlos Fuentes
En su país fundó y dirigió, con Emmanuel Carballo, la "Revista Mexicana de Literatura" (1955-1958), período en que compatibilizó esta actividad con la dirección del Departamento de Relaciones Culturales de Exteriores. También fue coeditor de "El espectador" (1959-1961) y, en 1960, de "Siempre" y "Política".
Catedrático de Literatura en la Universidad de Princeton (Estados Unidos), también impartió clases de español y literatura comparada en las Universidades estadounidenses de Columbia, Harvard y Pennsylvania, entre otras.
Entre 1974 y 1977 volvió a ocupar un puesto dentro del cuerpo diplomático y ese último año fue destinado a París como embajador, cargo del que dimitió en protesta por el nombramiento como primer embajador de México en España de Gustavo Díaz Ordaz, a quien el escritor responsabilizaba de los sangrientos acontecimientos de la Plaza de las Tres Culturas, de Tlatelolco (2 octubre 1968). También, entre 1975 y 1976, presidió la delegación mexicana en la Conferencia Internacional de Cooperación Económica.
"Terra Nostra", un alegato en favor de la libertad individual en la sociedad moderna le valió el Premio Rómulo Gallegos (1977) y lo dio a conocer internacionalmente, que contribuyó a la comprensión de la nueva novela latinoamericana y al examen de la sociedad y la historia mexicanas.
Carlos Fuentes
En su narrativa hay un propósito de analizar su ciudad, su país y su civilización. De ahí su visión crítica del mundo, a través de "collages", referencias, analogías o citas, donde la reflexión y la poesía, la erudición y el sentimiento, responden a un interés crítico para con su sociedad y su tiempo.
Otro de los placeres de Fuentes era el cine, que empezó a saborear en la infancia, cuando su padre, gran aficionado, le llevó a ver en Nueva York el 'Ciudadano Kane' de Orson Welles y años después tuvo oportunidad de conocer al cineasta español Luis Buñuel, con quien mantuvo una fuerte amistad.
De sus incursiones literarias en el cine quedan guiones como 'Las dos Elenas' (1964), 'Un alma pura' (1965), 'El gallo de oro' (1964) y 'Pedro Páramo' (1966).
Dos décadas después, el mexicano Paul Leduc y el argentino Luiz Puenzo llevaron a la gran pantalla sus novelas "La cabeza de la hidra" (1981) y "Gringo viejo" (1989), respectivamente, esta última protagonizada por Jane Fonda y Gregory Peck.
Entre sus obras más importantes destacan "La muerte de Artemio Cruz" aparecida en 1962 y "Gringo viejo" publicada en 1985. Fue también autor de numerosos ensayos y de obras de teatro.
Carlos Fuentes
Ha recibido los premios Biblioteca Breve (1967); Internacional Alfonso Reyes (1979); Nacional de Literatura de México (1984); Cervantes (1987); de Literatura del Club Nacional de las Artes de Nueva York (1988); Internacional Menéndez Pelayo (1992); insignia de Oficial de la Legión de Honor de Francia (1992).
También recibió el Príncipe de Asturias de las Letras (1994); título de Comendador de la Orden Nacional del Mérito de Francia (1997); Arte Editorial de la Cámara Nacional de la Industria Editorial mexicana (1998); Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1998); Premio a la Latinidad de las Academias de Letras de Francia y Brasil (1998); Medalla Belisario Domínguez de México (1999).
Este 14 de mayo, unas horas antes de su muerte en el Hospital Ángeles del Pedregal, Carlos Fuentes fue nombrado doctor "honoris causa" por la Universidad española de las Islas Baleares.
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