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'El hijo del Santo'.

'El hijo del Santo'.

Hijo de la señora María de los Ángeles y del señor Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como 'El Santo' (quien murió el 5 de febrero de 1984), el heredero de 'El Enmascarado de Plata', 'El Hijo del Santo', de casi 50 años de edad, debutó hace 30 en la lucha libre (18 de febrero de 1982), fue el menor de 10 hermanos y desde los 8 le interesó este deporte, sobre todo cuando acompañaba a su famoso padre a luchar.
 
Como ser humano, apoya las causas altruistas como a la Organización en Pro de la Vida Marina y Especies en Peligro de Extinción, Costa Salvaje; así como a la UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), fundación CIMA (Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer de Mama), y fue conductor de su programa de televisión Experiencias con 'El Hijo de El Santo'. 
 
Es empresario de Todo por el Todo, empresa de lucha libre que quiere dignificar este deporte, que es su mayor pasión. Siempre elegantemente vestido, nos habla en entrevista de lo difícil que es traer puesta una máscara, y vivir una doble vida para mantener en anonimato su identidad. Esta es su historia.
 
-¿Qué se siente ser hijo de uno de los luchadores más exitosos a nivel mundial en la historia de la lucha libre?
“Te puedo decir que es un orgullo ser hijo de este luchador, el más representativo que tenemos en México. Es una enorme satisfacción la que siento, por tratarse de un gran ser humano, mi padre”.
El luchador continuó la leyenda de su padre.

El luchador continuó la leyenda de su padre.

-¿Cómo fue su infancia?
“Muy bonita, tuve una familia grande. Fuimos 10 hermanos, yo soy el menor, el consentido. Algo muy curioso es que mis padres tuvieron cinco hombres y cinco mujeres, entonces, cuando nací equilibré la balanza. Nací en el hospital Santelena y los primeros cinco los viví en la colonia Country Club Churubusco, junto a los Estudios Churubusco, en la calle Beisbol (DF). Ahí pasé una infancia bonita con mis amiguitos, con quienes jugaba en el parque con triciclos. Iba al kínder y recuerdo muy bien que la directora me quería mucho. Cuando mi padre estaba en la casa, me arrullaba y cantaba canciones de cuna, en el pasillo del segundo piso que comunicaba las cuatro recámaras, hasta que seguramente me quedaba dormido. Un día nos fuimos a otra casa muy grande que mi padre construyó en Tláhuac, y me tocó estudiar la primaria en un colegio de monjas”.
 
-¿Por qué se fueron a vivir a otra casa?
“Era un secreto a voces que 'El Santo' vivía en esa colonia, entonces él ya no se sentía a gusto y nos fuimos a la otra. Cambió mi vida, ya que después de tener una calle donde andaba en triciclo con muchos amiguitos, me encontré con llanuras y un establo enfrente”.
 
-¿Ese cambio qué representó?
“Quizá un poco de soledad, porque ya no tenía con quién jugar, por lo que me inventaba mis propios juegos, pero en el frontón de la casa jugaba mucho con mi padre y hacíamos torneos. Creo que para mi papá, en esa época yo pude haber sido como su nieto, porque era un hombre quizá de 50 años cuando nací. Entonces pienso que me disfrutó bastante, ya que en la infancia de mis hermanos tenía demasiados compromisos y había que mantener a muchos hijos; así que para cuando cumplí 7, él ya tenía una situación económica más desahogada”.
 
Tiene que guardar su identidad.

Tiene que guardar su identidad.

-¿Por qué ninguno de sus hermanos varones se quedó con la máscara?
“Porque no les interesó este deporte, y a mí me apasionó desde niño”.
 
-¿Se siente un hijo privilegiado de 'El Santo'?
“Así es, porque mi padre aprendió de sus nueve hijos, y los chiquitos fuimos los suertudos, ya que no sufrimos pobreza, como mis hermanos mayores, que sí se vieron en momentos difíciles. Cuando mis padres se casaron vivían en un cuartito y no tenían ni un comedor, hasta que a mi papá le empezó a ir bien. Los hijos más chicos también tuvimos la suerte de que él nos educara diferente, porque quizá con los mayores fue demasiado generoso y al menos a mí me enseñó a ganarme el dinero, a trabajar desde pequeñito y ser responsable. A lo mejor por eso fui el elegido para ser 'El hijo del Santo'; qué sé yo”.

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