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  • Tengo 40 años y engaño a mi esposo con amigos de mis hijos; amo a uno de ellos, de 16, pero me pidió que tuviera sexo con su papá, lo hice y ahora me rechaza. ¡Ayúdeme!

    Agradezco tu confianza, porque tu caso me parece sumamente delicado. De entrada, te digo que necesitas terapia porque ya perdiste el piso. En primer lugar, porque es un delito tener relaciones sexuales con un menor de edad, además de que las dinámicas sexuales en las que estás dejan tu imagen por los suelos y el hecho de que pienses que un jovencito de 16 años tenga la madurez para formalizar contigo es absurdo. Por lo mismo, es urgente que tomes terapia sicológica, porque haber aceptado tener relaciones sexuales con su padre es desproporcionado. Ignoro si alguien te aconseja actuar así o si tú lo decides por propia voluntad, pero lo cierto es que estás mal. En la vida en general, es importante que existan límites, responsabilidad, valores, y tú estás a punto de perder todo esto. Créeme, no hay justificación para tu actuar. El que en tu matrimonio no te haya ido bien no es razón para que hagas esto, así que te pido que tomes conciencia de que es un error tu conducta y busques ayuda, porque si piensas que estás en lo correcto, entonces sí tienes un grave problema. Anhelo que rectifiques tu camino y te des la oportunidad de rehacer tu vida de una manera adulta, responsable, ubicada en tu realidad, de una señora de 40 y no la de una jovencita de 15 años. Por tanto, deja de ver a estas personas; aléjate de ellos, ya no te prestes a estas dinámicas sexuales, que lo único que hacen es hundirte más en el pantano de las emociones.

  • “Mi pareja tiene 37 años, yo 20, llevamos 2 de relación y nuestro bebé ya cumplió 5 meses. Al principio me buscaba para tener relaciones, pero al quedar embarazada empezó a portarse distante y ponía mil pretextos. Cuando me ‘alivié’, lo busqué y me evadió. Entonces lo llevé a un hotel, aunque estando ahí no quiso nada, pues me dijo que no podía mantener una erección normal. Me sentí mal por haberlo presionado, aunque también me dio coraje por no habérmelo mencionado antes. Él no hace nada por pedir ayuda para estar bien entre nosotros. Ahora, nuestro matrimonio ha sido un infierno, sólo pelea tras pelea. Quiero saber si de verdad pasa por eso o ya perdió el apetito sexual por mí. ¿Cómo lo ayudo?, ¿a qué se debe esto? Gracias”.

    Las dos posibilidades son válidas, lo único que nos va a desengañar sobre qué sucede con tu pareja es la actitud que tome con la solución de su problema, porque en ella te puedes dar cuenta de lo que en realidad desea. De hecho, lo puedes confrontar diciéndole: “No te voy a presionar, toma la decisión que consideres, ve con el especialista que gustes y te espero con los brazos abiertos para retomar nuestra intimidad. Lo único que sí te pido es que me mantengas al tanto, porque tu problema también es mío”. Dependiendo de lo que conteste o haga, te darás cuenta de si es una enfermedad o que sexualmente ya no desea estar contigo. Te digo todo esto porque para que él pueda besarte no necesita tener una erección, o para acariciar tu cuerpo tampoco es necesaria. Aquí es donde vas a observar la disposición y actitud de un hombre que desea estar con su pareja; si bien no puede tener una erección, eso no implica que no logre amarte y apapacharte. No te lo tomes personal, aunque te atañe, pero no por eso eres la causante. Platíquenlo, pero sé amorosa e inteligente y cuando estés preparada para el diálogo, hazlo. Y si concluyeras que tú eres quien ya no le gusta a él, eso no significa que ya no le atraigas a ningún otro hombre.

  • A mi marido le gusta ver pornografía y no me molesta cuando la ve conmigo, pero sí cuando lo hace solo, pues lo caché jugando con su ‘mano amiga’ y me siento traicionada

    Lo que más te afecta de que él consulte pornografía es que te lo llevas a lo personal. Si tu esposo se masturba, no quiere decir que no lo satisfagas, sino que se trata de un plus que nada tiene que ver contigo, sobre todo si me hablas de una frecuencia sexual tan alta (cuatro o cinco veces por semana), es excelente. En lo que estoy de acuerdo contigo es en que estés atenta a la supuesta relación que tiene con esa “mano amiga”; sin embargo, tanto en el primer tema como en el segundo, te sugiero que no presiones, ya que la cuerda se puede romper de tanto estirarla. En cuanto a la masturbación, te puedo ayudar a manejar el tema y comprender que es parte de la intimidad de él, así como tus hijos tienen la suya y tú misma debes tenerla, porque ese espacio es absolutamente personal, de la misma manera que la pareja cuenta con su propio espacio, aunque eso no incluye que deban renunciar a sus espacios íntimos y personales. Por tanto, él se puede masturbar cuantas veces lo desee y de la manera que quiera. ¿En qué momento la masturbación podría ser un problema para ustedes? Cuando se sustituya o se prefiera a mantener relaciones sexuales, pero aquí no es el caso, así que no te agobies. Nada más checa lo de su otra “amistad”, pero te aclaro que también cuenta con el derecho a tener amistades del sexo opuesto, de la misma manera como las podrías tener tú, sólo verifica que no invada fronteras de su matrimonio. Por último, con respecto al material pornográfico, te aclaro un punto: consumirlo es válido y respetable, siempre y cuando no sea de índole infantil, ya que es patológico, ilegal y un delito. Pero mientras no sea así, no sólo es válido, sino que puede ser usada como herramienta erótica que beneficie al individuo y a la pareja.

  • “Tengo 26 años, mi marido, 37 y llevamos 10 de casados, sin embargo, hace como 3 años yo fui la que lo buscaba para tener relaciones, pero me di cuenta de que él no terminaba y lo hacía sólo por satisfacerme. He notado que se masturba, le pregunté por qué y su respuesta fue que me había descuidado, pues subí de peso. Eso me dolió y bajé como 15 kilos, pero seguimos igual y ahora ando con un hombre casado que me hace disfrutar como nunca. Me trata bien y me di cuenta de que puedo llamar la atención de otros, menos la de mi esposo y eso me duele. Ya no le pido sexo, hablé con él y le dije que durmiéramos separados, que sólo viéramos por nuestros hijos y su respuesta fue que sí. Yo aún lo amo y me lastima que sea así. ¿Se puede llevar un matrimonio así o es mejor separarnos? Aconséjeme”.

    Los contratos matrimoniales pueden ser tan diversos como tantas parejas existen. Lo que nos da la pauta a los terapeutas para poder diagnosticar una dinámica de pareja sana a una insana, es el grado de funcionalidad que ésta tenga. ¿Qué quiere decir esto? El hecho de que ustedes estén en paz y les funcione en la práctica diaria. Me refiero a que, evidentemente, tú no puedes manifestar ni celos ni pedir atenciones, mimos o intimidad, porque queda claro que eso a tu marido no le interesa en lo absoluto. Dicho en otras palabras, lo importante es que tú estés clara en que únicamente son roommates (compañeros de cuarto) o buenos amigos, y aquí en este punto es donde yo quisiera preguntarte si lo son, porque si además pelean o se agreden de cualquier manera, entonces por supuesto que no sería sano continuar así. Pero si cada quien hace su vida, se respetan, se apoyan y le dan un buen ejemplo de armonía a sus hijos, y para el caso son felices todos, no hay ningún problema. Ahí es donde debes ser honesta contigo misma, porque no se valdría un ‘no me importa, pero sí me importa’; si fuera así, por supuesto que será necesario que tomes una decisión.

  • “Mi mujer me pidió hacer un trío con un amigo de su oficina; lo vimos varias veces, pero ahora sospecho que ellos lo hacen sin que yo esté presente. ¿Cómo sé si es cierto?

    Tu papel de investigador lo hiciste muy bien, sin embargo, entiendo que para cualquier ser humano enfrentarnos a las verdades que no nos gustan o sabemos que nos pueden lastimar, es sumamente desagradable. Sólo porque me lo estás solicitando, voy a atender tu demanda. Con los datos que me das, creo que la posibilidad de que en aquella noche pudiesen haber salido juntos es alto; no obstante, pon mucha atención, eso no quiere decir que hayan tenido relaciones o que si las hubieran hecho hayan sido satisfactorias para ambos. ¿A qué voy con esto? Al hecho de aclararte que por algo han requerido de tu presencia, porque de querer tener intimidad sin ti, lo habrían hecho desde hace mucho tiempo y jamás te hubieran requerido. Pero aquí lo más importante que observo clínicamente son tus celos. El que hayan o no tenido relaciones sexuales en otro momento es difícil saberlo con certeza, pero insisto, lo interesante a analizar es que tú estás inquieto y con eso, sexológicamente hablando, es suficiente para terminar este tipo de dinámicas entre los tres. Aunque te aclaro, no va a ser tan fácil poder regresar al origen y tendrás que ser comprensivo, sensible, amoroso y seductor como para poder quitarle ese dulce de la boca a tu mujer. Haz un primer intento sin presionar y me vuelves a escribir, dependiendo de la reacción que hayan tenido ella y su compañero. Lo único que te aclaro es que no puedes ser impositivo ni violento, tan sólo recuerda que para mal o para bien, tú lo permitiste en su momento. Eso te compromete a tener que cerrar este ciclo de la mejor manera posible, asumiendo las consecuencias que se hayan podido derivar.

  • “Desde niña me gustan tanto hombres como mujeres. De chica me violó un familiar, aunque no fue traumático. Crecí como toda una mujer, pero si veo a una chica guapa, me sonrojo y siento atracción, al igual que con los hombres. La dualidad en mí está presente desde hace mucho. No odio a las lesbianas, aunque una haya abusado de mí salvajemente y una amiga me dijo que soy pansexual, pero no sé qué es eso. Yo amo la belleza en todos y busco el amor en alguien que me entienda, independientemente de su género. ¿Soy lesbiana, pansexual o qué? Gracias por su consejo”.

    Evidentemente, has vivido diversas experiencias eróticas que a muchas personas podrían llegar a confundir, por eso es que te sientes así. Sin embargo, pienso que para la cantidad de vivencias sexuales que has experimentado, estás bastante definida. En primer lugar, no eres pansexualista; al mismísimo Segismundo Freud se le tachaba de pansexual. Quiero decirte que ésta es una persona que a todo le ve cara de sexo, dicho de otra manera, son personas que todo lo relacionan con el tema sexual y no es tu caso. Una cosa es que hayas tenido diversas experiencias sexuales desde pequeña, algunas de ellas incluso traumáticas, y otra que en todas partes veas penes y vaginas o que cualquier cosa te excite: una mesa, un portafolio, dos cucharas. Obvio, no es así, gran parte de la teoría sicoanalítica de Freud tiene que ver con el tema sexual, pero en mi opinión profesional, no diría que él era un pansexualista y mucho menos tú. Simplemente eres una chava que ha conocido y ha tenido mucho erotismo, sin que ello te haga lesbiana o bisexual. Por último, celebro que los abusos sexuales que recibiste, por lo menos uno de ellos, no fue traumático. Sin embargo, si así lo consideras o lo llegas a necesitar, no estaría de más tomar algunas consultas de sexoterapia para terminar de cerrar todas estas experiencias y continúes tu vida sexual con libertad, salud física y mental, con responsabilidad y goce pleno.

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