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La Reflexión Destacada

Sol

Sonrie al sol

Anónimo.
19 de Febrero del 2013
El sol te recibe con la mejor de sus sonrisas, tienes el resto del día para corresponderle.

Reflexiones anteriores

  • reflexion
    John A. Schindler (escritor norteamericano)

    16 de Marzo del 2012

    Cómo vivir 100 años felizmente

    Es posible encontrar la felicidad en donde menos te imaginas. Mantente útil en el trabajo. Ten siempre un pasatiempo. Aprende a estar satisfecho. Disfruta a la gente. Enfrenta la adversidad valientemente. Arrostra los pequeños problemas de la vida con decisión. No te mantengas mirando hacia la enfermedad. Sobre todo, ten un buen sentido del humor, que se logra diciendo algo agradable cada vez que tengas una oportunidad. Vive y haz agradable y alegre el momento presente. Mantén tu mente tanto fuera del pasado como del futuro.

  • Madre Teresa de Calcuta (monja albanesa; 1910-1997)

    28 de Febrero del 2012

    Solidaridad de verdad

    Cierta noche, un hombre vino a nuestra casa y me dijo: -Hay una familia con ocho niños. No han comido durante días. Tomé algunas provisiones y fui a verlos. Cuando llegué con esa familia, vi las caras de los niños desfiguradas por el hambre. No se reflejaba ninguna aflicción ni tristeza en sus caras, sólo el profundo dolor del hambre. Le ofrecí arroz a la madre. Ella dividió el arroz en dos y salió, llevando consigo la mitad. Cuando regresó le pregunté: -¿A dónde fue? -Ella me dio esta simple respuesta: -Con mis vecinos, ellos también tienen hambre. No me sorprendió su acción, porque la gente pobre realmente es muy generosa. Pero sí estaba sorprendida de que supiera que también ellos tuvieran hambre. Por regla general, cuando nosotros somos los que estamos sufriendo, nos enfocamos en nuestras necesidades y no tenemos tiempo para los demás.

  • Luis Pateur (químico y microbiólogo francés; 1822-1895)

    13 de Febrero del 2012

    No soluciones sus problemas

    No le evites a tus hijos las dificultades de la vida, enséñales más bien a superarlas.

  • Ángeles Zavala

    3 de Febrero del 2012

    GRACIAS A DIOS

    Aunque me tapo los oídos con la almohada y gruño de rabia cuando suena el despertador... gracias a Dios que puedo oír. Hay muchos que son sordos. Aunque cierro los ojos cuando, al despertar, el sol se mete en mi habitación... gracias a Dios que puedo ver. Hay muchos ciegos. Aunque me pesa levantarme y pararme de la cama... gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo. Hay muchos que no pueden caminar. Aunque me enojo cuando no encuentro mis cosas en su lugar porque los niños hicieron un desorden... gracias a Dios que tengo familia. Hay muchos solitarios. Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor... gracias a Dios que tengo alimentos. Hay muchos con hambre. Aunque a veces tengo mucho trabajo. gracias a Dios que tengo ocupación. Hay muchos desempleados. Recuerda decir: "Gracias a la vida".

  • Yanet

    30 de Enero del 2012

    "Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr".

    En una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin preocupación sobre una laguna congelada. De repente el hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro tomó una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas, hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo. Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que haya podido quebrarlo con esa piedra y sus manos tan pequeñas...” En ese instante apareció un abuelo y, con una sonrisa, dijo: — Yo sé cómo lo hizo. — ¿Cómo? — le preguntaron. — No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

  • Martín Valverde (cantautor costarricense).

    25 de Enero del 2012

    Sé libre, siendo auténtico y no dejándote llevar por lo que te marca la gente

    Discúlpeme, pero no. No me hace falta una moda para mi identidad, me visto de sincero y no me queda tan mal, y traigo a la medida mi autenticidad. Discúlpeme, pero no. No me hace falta el dinero para saber quién soy, soy libre como el viento y eso me hace feliz, muy feliz. ¿Qué, a usted no? Discúlpeme, pero no. No me hace falta una regla para con Dios hablar, somos muy amigos y nos gusta variar, y nos da buen resultado la sinceridad.

  • Alfredo Cuervo Barrero (poeta español)

    16 de Enero del 2012

    Queda prohibido

    Queda prohibido... llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido... no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños. Queda prohibido... no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus dudas y mal humor. Queda prohibido... dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas.

  • Thomas Jefferson

    9 de Enero del 2012

    Vestirse de felicidad

    Un rico hacendado buscando al hombre que vestía la felicidad, recorría las aldeas y ciudades; al preguntar acerca del paradero de éste, encontraba siempre que minutos antes acababa de marcharse de ese sitio. Su incesante búsqueda se debía a que deseaba comprar a cualquier precio el primoroso vestido y de esta manera alcanzar ese preciado don. Largos años invirtió en este proyecto, y cuando estaba a punto de renunciar a su empresa, le notificaron que el hombre que vestía la felicidad llegaría esa tarde a su pueblo. Inmediatamente se dirigió a las afueras del lugar para encontrarlo primero que nadie y ofrecerle todo el oro que disponía para comprar el anhelado vestido. Sin embargo, grande fue su pena cuando al verle llegar al pueblo notó que el hombre venía sin ningún ropaje. Se le acercó y le dijo: -¿Dónde está el vestido de la felicidad que tanto he buscado? El hombre le contestó: -No existe tal prenda, la felicidad es un vestido que se lleva por dentro y que sólo puede ser observado a través de los ojos ajenos.

  • Anthony de Mello (sacerdote jesuita; 1931-1987)

    2 de Enero del 2012

    Aleja la depresión

    En la vida existen las nubes y existe el cielo. Muchos maestros orientales dirán que antes de este estado, que ellos llaman iluminación, se identificaban con las nubes y estaban presos de este sentimiento. Después de la iluminación, ellos se identifican con el cielo. -¡Oh, ahí viene una nube, una nube negra! Viene y se va... Es tan sencillo, que parece increíble. Y después de un momento dirás: -¡Eh! Pasaron seis meses desde que vino una nube negra, pero no voy a hacer depender mi felicidad de si las nubes vienen o no. Pero lo que te sucede ahora es que estás en tensión por estar deprimido y cuanto más se combate la depresión, peor se vuelve. Cuanto más las combates más las fortaleces. Cuentan que había un gran maestro zen, de quien se decía que había alcanzado la iluminación, y un día su discípulo le dijo: -Maestro, ¿qué ha obtenido con la iluminación? Y él respondió: -Bien, te diré esto: antes de estar iluminado solía estar deprimido. Después de haber sido iluminado, seguí estando deprimido. ¡Es desconcertante!, ¿no? La depresión no ha variado; ha variado la actitud del maestro hacia ella. Por extraño que parezca, él no afirma: -No seré feliz hasta que esta depresión se vaya. ¿Sabes?, tú también podrías estar sereno y calmo y ser feliz mientras persiste la depresión, sin combatirla, sin ser perturbado por ella, sin tratar de... ¡nada! Estarás sereno. Ésa es la diferencia. Entonces podrás atravesar por pesares físicos, e incluso por sufrimientos emocionales, y no ser perturbado por ellos. La depresión es como un monstruo que se apodera de nosotros, nada la aleja. Cuando me deprimo, acepto mi depresión, busco un rincón para convivir con ella, y digo: “ya pasará”, y en efecto, después de un tiempo largo o corto, pasa, y san se acabó.

  • Anónimo

    27 de Diciembre del 2011

    Vida

    Vida: Ya perdoné errores casi imperdonables. 
Trate de sustituir personas insustituibles, 
de olvidar personas inolvidables.
 Ya hice cosas por impulso.
Ya me decepcioné con algunas personas, 
pero también yo decepcioné a alguien
. Ya abracé para proteger. 
Ya me reí cuando no podía . 
Ya hice amigos eternos. 
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
 Ya fui amado y no supe amar.
 Ya grité y salté de felicidad. 
Ya viví de amor e hice juramentos eternos, 
pero también los he roto y muchos.
Ya lloré escuchando música y viendo fotos. 
Ya llamé sólo para escuchar una voz .
Ya me enamoré por una sonrisa. 
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...
tuve miedo de perder a alguien especial 
(y termine perdiéndolo)
 pero sobreviví. 
Y todavía vivo. 
Perder con clase y vencer con osadía,
 por que el mundo pertenece a quien se atreve 
y la vida es mucho más para ser insignificante.

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