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La Reflexión Destacada

Sol

Sonrie al sol

Anónimo.
19 de Febrero del 2013
El sol te recibe con la mejor de sus sonrisas, tienes el resto del día para corresponderle.

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  • Madre Teresa de Calcuta (religiosa hindú, 1910-1997)

    19 de Diciembre del 2011

    Ser auténtico

    La gente es a menudo insensata, ilógica y egoísta; perdónalos de todas maneras. Si eres noble, la gente te puede acusar de egoísta; sé noble de todas maneras. Si eres exitoso, ganarás algunos amigos falsos y algunos enemigos; sé exitoso de todas maneras. Si eres honesto y franco, la gente te puede engañar; sé honesto y franco de todas maneras. Cuando pases años construyendo, alguien podría destruirlo de la noche a la mañana; construye de todas maneras. Si encuentras serenidad mejor que tengas y felicidad, ellos podrían volverse envidiosos; sé feliz de todas maneras. El bien que hagas hoy, la gente a menudo lo olvidará mañana; haz el bien de todas maneras. Dale al mundo lo mejor que tengas y podría no ser suficiente; dale al mundo lo de todas maneras. Verás que el análisis final es entre tú y Dios; que nunca fue entre tú y ellos de todas maneras. No podemos hacer grandes cosas, sólo cosas pequeñas con gran amor.

  • Anamaría Rabatté Cervi

    12 de Diciembre del 2011

    Vence tu timidez

    Cuántas cosas dejamos de realizar por ser tímidos! ¡Cuántas alegrías dejamos de dar a nuestros semejantes por la tímidez, que nace de la falta de seguridad en nosotros mismos! Está a nuestro alcance vencerla. Debemos esforzarnos por ir quitando esos pequeños detalles que restan atractivo a nuestra existencia. Una persona me decía que antes de hacer una llamada telefónica siempre pensaba: “¿estarán ocupados?”, “¿estarán durmiendo?” “Tal vez estén comiendo”, y dejaba la llamada para otro día. Se contenía así el gusto de conversar con una persona querida, porque lo vencía la tímidez. Debemos despojarnos de todo sentido negativo que haga frenar nuestros impulsos buenos hacia los demás. Grabemos en nuestra mente que todos necesitamos estímulo y comprensión. Si existen rostros tristes es que quizá no ha habido alguien que, venciendo la timidez, se acerque a ellos y muestre interés en sus problemas. Una amiga comentaba que escribía cartas y luego las rompía, temiendo ser inoportuna o porque pensaba que descubría en su escrito su lado débil ante la persona a quien iban dirigidas. La vencía la timidez. Es preciso ir adquiriendo seguridad y trasmitirla a los demás, pensando que teniendo a Dios en nuestras almas podremos irlo irradiando. El mundo es de los audaces. El tiempo no es de los tímidos. Sin arrogancia fatua ni sobreestimación falaz, sepamos administrar las riquezas que hemos recibido, venciendo la timidez.

  • Vince Lombardi (entrenador de futbol americano; 1913-1970)

    5 de Diciembre del 2011

    El partido más importante

    Toma el balón, hijo, y te nombro quarterback de tu equipo en el juego de la vida, soy tu coach y te la doy tal como es; sólo hay un calendario de juegos: dura toda la vida y es un sólo juego. Es un largo partido, sin tiempos fuera de situaciones, tú juegas el partido entero toda la vida. Tendrás una gran backeld y mandarás señales, pero tus otros tres compañeros, atrás de la línea, también tienen gran prestigio, se llaman: fe, esperanza y caridad. Jugarás detrás de una línea verdaderamente poderosa. De un extremo a otro de ella se hallan: honestidad, lealtad, devoción al deber, buena conducta. Los postes de gol son las perladas puertas del cielo; Dios es el réferi y único árbitro; Él hace todas las reglas y no hay apelación contra ellas. Hay 10 reglas básicas, tú las conoces como los Diez Mandamientos, y las aplicas estrictamente de acuerdo con tu propia religión. Hay también una regla fundamental: lo que tú quisieras que otros hicieran por ti, hazlo tú por ellos. En este juego, si llegas a perder el balón, pierdes también el juego. Aquí está el balón, es tu alma inmortal, estréchala contra ti. Ahora, hijo: ¡sal al campo y veamos qué puedes hacer con ella!

  • Miguel Ángel Cornejo (conferencista y motivador mexicano)

    28 de Noviembre del 2011

    Ser excelente

    El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar. El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin una gota de energía. El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas. El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar. El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños. Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea. El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante. El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz. Para el ser excelente el día es corto por todo lo que tiene por realizar. Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil. El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones. El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido de que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar; es protagonista del cambio; es el arquitecto social de su tiempo; el ser excelente es por supuesto un triunfador.

  • Gloria Hurtado (psicóloga y columnista colombiana)

    22 de Noviembre del 2011

    Cerrando Círculos

    O cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿La amistad se acabó? Puedes pasar mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cuál hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, tus amigos, tus hijos, tus hermanas estamos abocados a ir cerrando capítulos y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos ¿por qué? Lo que sucedió, hecho está. Y hay que soltar. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, cambiar de casa. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. ¡Suelta! Con el resentimiento, al ver tu película personal, para darte y darle al asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, amargarte. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar (¿a qué?). Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Si puedes enfrentarlos ya y ahora, ¡hazlo!, si no, déjalo ir. Convéncete que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas ahí: en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, ya no eres el mismo. Es salud mental, amor por ti mismo, desprende lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable, ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, porque cuando llegaste a este mundo lo hiciste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él. Hoy te duele dejar ir, sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Ésa es la vida!

  • Walt Whitman (poeta norteamericano; 1819-1892)

    17 de Noviembre del 2011

    Vivir, soñar

    No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase, nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes, huye. “Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestro “poetas muertos”, te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros, los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...

  • Mikel Agirregabiria (escritor español).

    10 de Noviembre del 2011

    ¿Cuántos años tienes?

    ¿Quién no ha escuchado esta impertinente pregunta? Hace años que decidí contestar con una triple respuesta, basada en una leyenda apócrifa de Galileo, que sorprende y obliga a refexionar: “no lo sé exactamente, pero son pocos y menos aún los de buena salud”. Porque los años que tenemos son los que no hemos gastado, los que aún no hemos vivido. Y nadie sabe cuántos tenemos todavía para continuar nuestra vida. Las estadísticas apuntan que la esperanza de vida actual está fijada en 75.9 años para los hombres y de 83.8 en mujeres, éstas, las más longevas del mundo, con las japonesas, mientras los varones ocupamos un honroso séptimo lugar en la escala de supervivencia. Pero la etapa sin incapacidad se reduce a 67 y 72.2 años, respectivamente; si bien es cierto que estas edades se han incrementado en 6 y 5.7 años en los últimos 10 años. En todo caso, nos restan pocos años, pocos meses, pocos días de existencia terrenal. Las horas son como las monedas de una bolsa, que se van agotando implacablemente. Conviene disfrutar cada instante como si fuera el último, porque nunca se repetirá. El ayer se fue y el mañana es incierto. ¡Aprovechemos el hoy! Y cuando queda tan poco tiempo, sólo cabe hacer el bien, dejar una familia, unos amigos y una obra que perdure más allá de nuestros días en esta tierra, y confiar en que nuestro espíritu halle una nueva morada más allá de lo temporal.

  • Madre Teresa de Calcuta (religiosa hindú, 1910-1997)

    7 de Noviembre del 2011

    De todos modos...

    Las personas son poco razonables, inconsecuentes y egoístas; ámalas de todos modos. Si haces el bien te acusarán de tener oscuros motivos egoístas; haz el bien de todos modos. Si tienes éxitos y ganas amigos falsos y enemigos verdaderos; lucha de todos modos. El bien que hagas hoy será olvidado mañana; haz el bien de todos modos. La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerables; sé sincero y franco de todos modos. Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche; construye de todos modos. Alguien que necesita ayuda de verdad puede atacarte si lo ayudas; ayúdalo de todos modos. Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán a pesar de ello; da al mundo lo mejor que tienes de todos modos.

  • Mario Benedetti (escritor uruguayo, 1920-2009)

    1 de Noviembre del 2011

    Hagamos un trato

    Compañera usted sabe que puede contar conmigo no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo. Si alguna vez advierte que la miro a los ojos y una veta de amor reconoce en los míos no alerte sus fusiles ni piense qué delirio a pesar de la veta o tal vez porque existe usted puede contar conmigo. Si otras veces me encuentra huraño sin motivo no piense qué flojera igual puede contar conmigo. Pero hagamos un trato yo quisiera contar con usted es tan lindo saber que usted existe uno se siente vivo y cuando digo estoquiero decir contar aunque sea hasta dos aunque sea hasta cinco no para que acuda presurosa en mi auxilio sino para saber a ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo.

  • William Shakespeare (escritor inglés, 1564-1616)

    26 de Octubre del 2011

    El tamaño de las personas

    Una persona es enorme para uno cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente. Es pequeña cuando sólo piensa en sí misma y le hace creer a los otros que piensa en ellos, cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es más importante entre dos personas: la amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor. Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo, cuando trata de entenderte aunque no piensen igual. Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero sí de acuerdo con lo que espera de sí misma. Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés, cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja manejar. Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir, en un corto espacio de tiempo. Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande. Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínmo. Una decepción puede terminar con el respeto por alguien... de muchos... Una acción correcta puede enaltecer a otros. Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos, ya que nosotros no juzgamos a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades, de expectativas y frustraciones. Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra. El egoísmo unífica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos. No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero lo que convierte a una persona en grande... Es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás; por su sensibilidad sin tamaño.

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