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Lorena Meritano se quitará el seno izquierdo ¡para evitar que vuelva el cáncer!

16 de Enero del 2016 por POR CARLOS ALFREDO MONJARAZ / Foto: FOTOS: CORTESÍA PATRICIO CABRAL

También le retirarán los ovarios y trompas, pues tiene antecedentes genéticos.

Un ejemplo de fortaleza es Lorena Meritano, de 45 años, quien a raíz de que le detectaron cáncer de seno en abril de 2014, no se ha dejado vencer. La batalla no ha sido fácil, pues le tuvieron que extirpar el seno derecho en julio, y en las próximas semanas harán lo mismo con el izquierdo; también le quitarán los ovarios y las trompas. Al respecto, la actriz argentina nos abrió su corazón para contarnos cómo ha sido este proceso.
-¿Cuándo te dijeron que estabas libre del cáncer?
En febrero del año pasado, cuando terminé las quimioterapias; aunque el resto lo tenía mal, porque las quimios te sanan, pero también matan todo lo bueno. Para julio me volvieron a ver los doctores, y ya estaba mejor. Por fortuna, no me tengo que tomar ninguna droga, ni nada, y cada seis meses me hago chequeos”.
-¿Viene alguna otra cirugía?
En unas semanas me haré otra mastectomía radical, ahora del seno izquierdo. En el quirófano me pondrán prótesis del seno derecho y de una vez me colocarán la del lado izquierdo, ya más adelante me harán los pezones. Ese día me quitarán los ovarios y las trompas”.
-¿A qué se deben estas cirugías?
"Son preventivas; el oncólogo me mandó a hacer un estudio llamado BRCA, y vio que tengo el gen mutado; mi cáncer es de origen genético, y por eso recomendó, a manera de prevención, extirpar la otra mama, ovarios y trompas. No son cirugías obligatorias, sino una decisión personal, ¡y ya no quiero arriesgarme a dormir con el enemigo!".
-Sabemos que eras amiga de Lorena Rojas quien falleció de cáncer en febrero del año pasado, y que habían hecho un pacto...
Nosotras fuimos vecinas hace muchos años en la Ciudad de México, y cuando me diagnosticaron la enfermedad ella se empezó a comunicar conmigo; de alguna manera me acompañó en mi proceso y me decía cómo se encontraba. La última vez que me escribió me dijo que se iba a someter a un tratamiento y que saldría adelante; le prometí que cuando pasara esto nos íbamos a ver y nos daríamos un abrazo muy fuerte. Lamentablemente, vino su fallecimiento, y cuando recibí la noticia fue un golpe muy duro para mí; me puse mal, para mí ella era una luz en el camino, un testimonio de vida, una manera de decirme interiormente: ‘lo vas a lograr’.
"Que ella se haya quedado en el camino te hace pensar en la familia que dejó, su bebé, y o primero que me vino a la mente fue: ‘también me voy a morir’. Para mí la muerte de Lore fue mucho más dura que el día que recibí el sobre donde decía que yo tenía cáncer; ese día se me fue una esperanza. Me costó mucho recuperarme de su muerte; sin embargo, sé que ella está desde otro plano y no tengo palabras para agradecerle su amor, siempre la tengo presente y la extraño bastante”.
RJ