Suele aparecer por la sudoración constante y por tener los pies en tenis que están elaborados con fibras sintéticas. Para desaparecerlo, moja dos bolsitas de té negro, desliza varias veces por la planta del pie antes de dormir, y ponte calcetines. Si eres constante, en 15 días desaparecerá y no volverá a presentarse el problema.
