Si después de un día ajetreado sientes punzadas incensantes en la planta del pie, elíminalas de forma sencilla: póyala sobre una pelota de tenis o degolg y después delízala hacia adelante y hacia atrás varias veces.
Si después de un día ajetreado sientes punzadas incensantes en la planta del pie, elíminalas de forma sencilla: póyala sobre una pelota de tenis o degolg y después delízala hacia adelante y hacia atrás varias veces.