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Deshuesa un durazno, licúa con 4 cucharadas de yogur y una cucharadita de fécula de maíz. Esparce el preparado sobre tu cara, y después de 15 minutos, elimina con agua tibia.
Para tonificarlos, hierve en 1/2 litro de agua, el jugo de dos naranjas agrias y varias hojas de col. Retira del fuego y espera a que se maceren por tres horas, después envuelve tus brazos con las hojas húmedas de col y suspende pasados 15 minutos. Hazlo diariamente.
Necesitas un litro de leche, una taza de sal de grano, 1/2 de aceite de ricino y 100 gramos de pétalos de rosa. Entibia la leche y combina perfectamente los demás ingredientes, luego vierte en una tina con agua caliente y permanece sumergida hasta que el líquido se enfríe.
Elimina las células muertas, con una mezcla de 1/2 taza de miel, 1/2 taza de agua tibia y 25 gramos de linaza. Forma una pasta compacta, esparce sobre codos y rodillas; deja actuar por tres minutos y retira con abundante agua tibia.
Cada habitación en el hogar debe tener un toque especial según la actividad que se realice en ese espacio; con la pintura Real Flex en tonos rojos, naranjas y amarillos puedes crear lugares acogedores que inviten a la convivencia, o usar colores verdes y azules si lo que buscas es relajación.
Usa una mascarilla natural preparándola con: 1/2 taza de cacahuates triturados, agrega 1/2 taza de aceite de oliva y 1/4 de taza de miel, esparce suavemente sobre tu piel y enjuaga con agua tibia después de 30 minutos. Te encantará.
Si tu casa es pequeña, lograrás la impresión de amplitud pintando los muros con Real Flex en tonos claros. Para ello deberás usar colores amarillos o naranjas en sus tonalidades más tenues, con los que crearás una perspectiva de espacio mucho más grande.
Hierve 5 bolsitas de té de manzanilla en un litro de agua por 10 minutos, espera a que se enfríe, rocía sobre las puntas abiertas y lava después de 20 minutos.
Agrega a una cubeta con agua tibia un chorrito de amoniaco y el jugo de un pepino. Humedece una escoba en la solución y deslízala sobre la alfombra; quedará impecable.
Para que no se desmoronen tus quesos al momento de rallarlos. Introdúcelos en el congelador 30 minutos antes y de esta forma lo lograrás sin que se te pegue en las manos.
Si se parten en esta época de frío, desliza la parte jugosa de un trocito de sábila sobre ellos y deja que se seque. Hazlo tres veces al día.
Prepara una fórmula con 2 cucharadas de fécula de maíz y 1/4 de taza de leche. Unta sobre tu tez, deja 15 minutos y retira con abundante agua tibia.