mujer

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Un día perfecto en la playa se convirtió en el peor accidente jamás grabado.
La joven ideó una trampa para el depravado y a punto de que todo se saliera de control, ella lo puso en su lugar.
Cuando terminó el acto, le subió los pantalones y la acomodó como si nada hubiera pasado.
Lo que debía ser una viaje tranquilo en Metro se convirtió en un desagradable momento.