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Isela Vega y su hija.
Espectáculos México
16 de Marzo del 2021 por Mauro Godoy / @TVNotasmx / Foto: E. Sánchez y G. Sánchez

¡Qué fría! Shaula Vega dejó a su mamá sin su camioneta para ir a sus quimios

Tania, nieta de Isela Vega, revela el motivo del pleito entre su papá Arturo Vázquez y su tía.
La noche del pasado 9 de marzo, desgraciadamente doña Isela Vega dejó este mundo a la edad de 81 años, después de perder la batalla contra el cáncer. Al día siguiente, los restos de la primera actriz fueron velados en una funeraria de la CDMX, donde su triste adiós se vio opacado por el distanciamiento entre sus dos únicos hijos: Arturo Vázquez, de 57, y Shaula Vega, de 48. Al respecto, Tania Vázquez, nieta de doña Isela, nos reveló el motivo detrás de este distanciamiento entre su padre y su tía:
 
 
-Tania, lamentamos mucho la partida de tu abuelita; ¿cómo fueron sus últimos días?
“Gracias. Mi abuelita vivía en Acapulco y desde el año pasado empezó a sentirse mal; y en diciembre que fuimos nos dimos cuenta”.
 
-¿Cómo se dan cuenta de que estaba enferma?
“Un día, mi papá vio que el ojito izquierdo de mi abue se le quedó paralizado y se espantó horrible”.
 
-¿La llevaron al doctor?
“Al día siguiente, mi papá y yo la llevamos al doctor y ahí nos dijeron que por las molestias que presentaba, posiblemente sufría de fibrosis pulmonar y algo neuronal, pero al ver que no mejoraba, en enero nos la trajimos a la ciudad al Instituto de Neurología”.
 
-Luego, ¿qué pasó?
“En Neurología la canalizaron a Cancerología y en febrero le detectaron el cáncer de pulmón, esa noticia fue fulminante. Regresamos a casa destrozados porque la enfermedad se le había regado”.
 
-¿Dónde hizo metástasis?
“Nos dijeron que en la cabeza, por eso se le paralizó su ojito, y ya después llegó a la cadera. Comenzaron a darle quimioterapia y radiaciones, pero los médicos nos dijeron que el cáncer se había estado desarrollando por 10 o 15 años, así que mi abuelita duró nueve días internada y ya no salió”.
 
Sólo la visitó 2 veces.
 
-¿Supo que estaba enferma?
“Sí, y aunque entró en shock cuando le dieron la noticia, era optimista. Una vez me dijo: ‘Me voy a echar las quimios porque quiero seguir con mis proyectos’; ella tenía varias películas en puerta... pero su cuerpo ya no resistió”.
 
-¿Fumaba mucho?
“Sí, desde los 14 años. Hubo una época donde se fumaba hasta seis cajetillas de cigarros al día, pero durante estos últimos años le bajó mucho; sin embargo, el daño ya estaba hecho”.
 
-¿Quién la cuidó en sus últimos días?
“Primero me quedé yo con ella, pero nos estuvimos relevando dos días entre mi mamá y mi tía Shaula, porque en Cancerología sólo se permitía que una persona estuviera con ella las 24 horas; sin embargo, los últimos días no me despegué de su lado, pues no me quería ir a mi casa sin ella, y porque me pedía estar a su lado. Ya después autorizaron a dos personas”.
 
-¿Cómo fue su último día?
“A mi abue la cuidábamos mi hermano Lázaro, mi papá, mi mamá y yo, pero más nosotras porque bañábamos a mi abuelita. El último día de ella la arreglamos bonito, la cambiamos, le pusimos crema y le puse su lubricante de labios de limón que le encantaba; además le lubricamos su ojito para que no le diera una infección y le pusimos un parche, estaba muy cooperativa; sin embargo, empezó a tener una respiración muy fea, entonces le llamamos a los médicos y la revisaron porque ya no podía respirar bien, después entró en un paro respiratorio. Me fui a la capilla a rezar porque estaba muy asustada y a los tres minutos mi mamá me dijo: ‘Ven, porque acaban de salir los doctores y dijeron que ya falleció’”.
 
La actriz llegó acompañada.

-¡Qué fuerte!...
“Todavía le vi su ojito y parecía que tenía vida, la abracé, la besé y me acosté con ella, todavía estaba calientita. Cuando llegaron mi papá y mi hermano, todos la abrazamos, besamos y rezamos; a pesar del dolor, fue un momento muy especial”.
 
-¿Qué te dijo la última vez que platicaron?
“Me dijo que quería caminar conmigo al lugar que fuera, y le dije: ‘Sí, abuelita, duérmete un ratito para que agarres fuerzas y nos vamos a caminar’; entonces le empecé a sobar su manita, le puse música instrumental y se quedó dormida”.
 
-Tania, tu papá habló sobre un distanciamiento con tu tía Shaula, ¿ella estuvo al pendiente de tu abuelita?
“No, la verdad es que los últimos días que pasó en el hospital, ella casi no la cuidó, sólo fue dos días en todo ese tiempo. Creo que por más que tengas desacuerdos con tu medio hermano o con la familia, no te deberían de ganar los resentimientos porque es más grande el amor a tu madre, y si la amas, estás presente donde ella esté”.
 
-Shaula dice que estuvo con ella en Acapulco unos meses (de octubre a diciembre)...
“A finales de 2020, mi tía fue a quedarse un tiempo con ella en Acapulco tras regresar de Los Ángeles, California, pero cuando estuvo con mi abue, no nos informaba nada de la salud de mi abuelita, sólo nos dijo que la veía débil; pero más allá de eso, no sabría decirte qué hizo cuando estuvo con ella. Quienes la trajimos a atenderse a la Ciudad de México fuimos nosotros, mi papá y yo”.
 
-Nos enteramos de que ahora que estuvo con ella, se adueñó de la camioneta de tu abuelita, ¿es cierto?
“Mira es algo que no quería comentar, pero sí, dejó a mi abuelita sin su camioneta, eso fue en diciembre. Cuando llegamos a Acapulco a ver a mi abuelita, ella no tenía su camioneta y era importante para que se pudiera mover; imagínate, si se sentía mal, tenía en qué irse al doctor o la llevaban, pero sin carro estaba más cañón hacerlo”.
 
-¿No se la pidieron?
“Sí, le dijimos que el carro que tenemos no circulaba los sábados y que la camioneta es más nueva; de hecho, mi mamá le dijo: ‘Oye, ¿nos puedes prestar la camioneta para trasladar a tu mamá más cómodamente a sus quimios?’, y se ofendió, dijo que ella no se podía quedar en la montaña sin carro porque vive en Tepoztlán, que veía cómo lo resolvía y después nos dijo que mandaría a un chofer”.
 
-¿Y lo mandó?
“No, porque quería mandar un UBER y nos opusimos, pues el riesgo de contagio para mi abuelita era muy alto porque suben a varias personas”.
 
Tania era muy cercana a su abuelita.
 
-¿Tu abuelita no preguntó por ella?
“Sí, un día mi abue me dijo: ‘¿Shaula dónde está?’, y le dije que no sabía dónde estaba, y era verdad. Un día me metí a Instagram para saber de ella y me di cuenta de que me había bloqueado”.
 
-¿Le avisaron cuando falleció doña Isela?
“Sí, al final mi mamá le mandó un mensaje diciéndole que había fallecido mi abuelita, y puso: ‘Ok’ y un sticker de un corazón por WhatsApp, pero no fue al hospital a verla esa noche y no quiso despedirse, ella siempre ha sido un poquito fría”.
 
-Tampoco estuvo al día siguiente en la misa de cuerpo presente...
“No, no vino, sólo el miércoles y se fue temprano a comer con su esposo y su hijo a Polanco, y ya no volvió”.
 
-¿Qué le dirías a tu tía?
“Ella es muy fría. Dice que cuida mucho su paz mental y espiritual; pues que la siga cuidando, que siga su vida y cada quien tome su rumbo, porque no hay que forzar relaciones si alguna de las dos partes no quiere”, finalizó.
 
Ella le dice medio hermano.