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Salvador Pineda asegura que ya no le asusta nada.
Espectáculos México
29 de Noviembre del 2013 por Mariana Muñoz Z. / Foto: Essene Hernández

Salvador Pineda habla de cuando padeció cáncer hace 15 años

El primer actor asegura que ahora vive en forma un poco más sana y se cuida.


Luego de que hace 15 años le detectaran cáncer en el colon a Salvador Pineda, de 61, el actor nos confesó que al ser sobreviviente de esa enfermedad, su vida ha cambiado en cuanto a rutinas y alimentación, pero también dio un giro su mentalidad, pues lejos de tener miedo de que algo le pase, ve las cosas como algo natural.
Inclusive nos confesó que ahora vive la vida a su manera, y aunque lleva una dieta rigurosa, de lo que no piensa deshacerse es de la cerveza y la marihuana, la cual de vez en cuando le gusta probar debido a que es una herencia que le dejó su generación.
-Señor, ¿cómo está?
Estoy con los nervios clásicos del estreno de la obra 'Extraños en un tren', que si no los hay, no se disfrutaría el trabajo, pero lo chistoso y particular que tiene este proyecto para mí, es que me llamaron para hacer a 'Bruno', que es el papel principal y el cual hará Luis Roberto Guzmán, pero sinceramente ya estoy viejo, tengo mis canas y aunque me encantaría hacer ese personaje, no sería creíble por mi edad, entonces me dieron a un detective y entonces ahora podré pasar por los años que en realidad tengo”.
-¿En qué momento de su vida llega este papel para usted, cómo se encuentra de salud?
Bien, perfecto, después de que tuve cáncer de colon hace 15 años, he tenido que estar checándome continuamente para ver que no regrese y que todo esté en orden, haciéndome exámenes periódicos de endoscopio, pero de hecho hace poco fui con un iriólogo doctor que se encarga de conocer el estado físico, emocional y mental de una persona, así como su historial clínica y tendencias futuras mediante la interpretación del iris del ojo y afortunadamente todo salió bien”.
-¿De qué otra manera cambió su vida cuando combatió el cáncer?
En comer lo más sano posible, he tenido que llevar una dieta muy estricta, de alimentos sin grasas, sin irritantes, lo más sano posible, además de tomar 2 litros de agua con clorofila diarios, y sí he sentido un cambio perfecto. La verdad es que estamos acostumbrados a comer tanta porquería que nuestro organismo se vuelve ácido y la cuestión es convertirlo a alcaloide”.
-¿Vive con miedo de que esa enfermedad regrese?
A mí me operaron del tumor, me quitaron parte de la vesícula y la apéndice, llevo 15 años de supervivencia, obviamente fue luchar mucho contra ese mal y dicen que ya la hice, pero al contrario, estoy consciente de que entre más envejece uno, más riesgos corre, además la vida te va cobrando facturas, pero ahorita me siento sano, en paz y creo que he cambiado, ahora dejo las cosas fluir".
-Llega un momento en la vida de las personas, en la que la soledad comienza a pesar y envejecer sólo podría ser duro, ¿lo ha pensado?
Eso es porque la gente no conoce la soledad, la percepción que tienen de eso es una estupidez, todos nacimos solos y morimos solos, entonces toda esa dependencia es mala, ya que la creamos porque tenemos miedos, aparte de que tenemos una tradición muy mala onda que nos metieron nuestros papás, de que tenemos que aferrarnos o a una familia, a una religión o algo para justificar nuestra existencia, pero para empezar ¿cómo puede ser así si la generación de mis padres era de alcohol?, y después vino la generación de nosotros, que somos los drogadictos, a mi no me apena decir que mi jefe tomó toda su vida y de ahí venimos nosotros”.
-Comenta que su generación es de drogadictos, pero ¿usted probó las drogas?
Yo probé mota y la sigo probando hasta ahorita, claro que de vez en cuando, pero ya, no pasa nada, ni me volví un adicto ni nada, veme y ve que tengo otra mentalidad de ver la vida, la cual me hace feliz y no afecta ni mi conducta ni mis relaciones con las personas, simplemente soy honesto y realista”.
-¿Probó otras drogas?
Sí, claro que probé de otras drogas, nunca heroína, pero la verdad es que sí probé de casi todo. Pero a lo que voy es que llega el momento en el que no necesitas nada, ni drogas, ni líderes, ni amores, ni compañías, todo está dentro de uno mismo. Es por eso que te digo que de vez en cuando pruebo la mota, pero no necesito de ella para estar bien, simplemente es un antojo”.
LS