La brigada de rescate Topos desarrolla dispositivo de supervivencia ante sismos
Con este producto buscan atraer donaciones y generar conciencia social entre la población para enfrentar emergencias.
El grupo de voluntarios Topos Tlatelolco trabaja desde 1985.
/Cortesía Topos
Tras el terremoto en la Ciudad de México en 1985, se creó el grupo de rescate Topos, con voluntarios que trabajaron en las acciones de búsqueda de víctimas, que con los años se han ido especializando para meterse entre los edificios dañados y en excavaciones para encontrar sobrevivientes, no sólo de México, sino del extranjero y ahora, la organización civil de rescatistas trabaja en el desarrollo del Amuleto Topos, un producto tecnológico con el que buscan atraer donaciones y generar conciencia socialentre la población para enfrentar desastres naturales.
El dispositivo ‘Amuleto Topos’, tiene la forma de un contro remoto de TV, que cuenta con diversas funcionalidades para ayudar en la supervivencia en caso de un siniestro, pues tiene un sistema que enviará un mensaje de geolocalización con los Topos a modo de pedido de auxilio.
Otra de sus funciones es emitir luces de SOS que aumentan la visibilidad de una víctima para ser rescatada en caso de estar atrapada; y una placa reflectiva que facilita las tareas de búsqueda.
El ‘Amuleto Topos’ tiene también contenidos educativos y un mensaje de aliento con la historia de una sobreviviente del terremoto de 1985.
En la Ciudad de México cada año se registran más de 100 sismos con magnitudes mayores o iguales a 4.5 grados en la escala de Richter”, comentó sobre el dispositivo Fernando Álvarez Bravo, Director de prensa de la organización Topos Tlaltelolco.
Y agregó: Por la frecuencia con la que ocurren estos movimientos, nos acostumbramos a ellos y les perdemos el respeto. Ese es nuestro más grave error”.
Este esfuerzo de los voluntarios en Topos Tlaltelolco los coloca a la vanguardia, con este innovador modelo, pues requieren de mayor recaudación para financiar sus operaciones de rescate en México y el mundo.
Para las nuevas generaciones, que nacieron después del 85, el contacto con la catástrofe es apenas un concepto. Nuestro desafío es ayudar a éstas a tener conciencia del riesgo y tomar precauciones, por eso buscamos una forma no convencional de llamar su atención e incluiremos el testimonio de una sobreviviente para hacerlo más significativo”, finalizó Álvarez Bravo.
