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Es un hábito que muchas personas tienen y lo hacen para sentir alivio, sin embargo, puede causar un derrame cerebral.
Salud

¡Cuidado! Tronarte el cuello puede hacerte descansar... ¡en paz!

15 de Mayo del 2019 por @TVNotasmx / Foto: Shutterstock

Es un hábito que muchas personas tienen y lo hacen para sentir alivio, sin embargo, puede causar un derrame cerebral.

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PUEDE PROVOCARTE UN DERRAME CEREBRO VASCULAR ISQUÉMICO

 

  • Se corre el riesgo de desgarrarse una arteria, provocando el derrame o coágulo, el cual interrumpe el suministro de sangre al cerebro, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes.
  • En cuestión de minutos, las neuronas cerebrales mueren y afectan la función cognitiva, el equilibrio, la capacidad de caminar y hablar, así como el paso de los alimentos.

  • Es una emergencia médica que debe tratarse a tiempo. Su atención inmediata puede reducir las secuelas neurológicas y complicaciones a futuro.

 

 

 

LOS DEDOS DE LAS MANOS TAMBIÉN PUEDEN TENER DAÑO EN LAS ARTICULACIONES

  • Flexionar los dedos aumenta la tensión en las articulaciones y derrama  líquido sinovial.
  • Lesiona paulatinamente los cartílagos y produce un proceso degenerativo, desgaste en las articulaciones, dolor, inflamación y hasta artritis.

¡NUNCA LO TRUENES ASÍ!

 Los huesos del cuello y de la espalda tienen una conexión directa con la columna vertebral, una manipulación incorrecta precipita la desalineación entre las articulaciones de la columna y el sistema nervioso.

ÉSTA ES LA FORMA CORRECTA  PARA CUIDAR CUELLO Y ESPALDA

  • Estira un brazo con la palma hacia afuera. Coloca la mano opuesta en la cabeza y estira hacia el lado contrario; permanece así por unos segundos.
  • Luego, cambia la posición de la cabeza mirando hacia la axila y mantén por segundos. Repite del lado contrario.

Presión en la zona suboccipital

 

  • Coloca los dedos debajo del cráneo y presiona por unos segundos hasta sentir alivio.

EJERCICIOS DE ESTIRAMIENTO PARA LA ESPALDA

  • Si estás en la oficina, siéntate con la espalda recta y los pies apoyados al piso. Enlaza los brazos hacia atrás y respira profundamente al mismo tiempo que estiras y elevas los brazos. Haz 5 repeticiones, 3 veces al día.
  • Si estás en tu casa, realiza la posición de la cobra y mantenla de 2 a 5 segundos; repítela de 10 a 15 veces.