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Si el maquillaje de fondo te parece muy pálido después de su aplicación, puedes darle más calidez con unos polvos bronceadores. Tampoco vayas a excederte, pues sólo conseguirás un efecto exagerado y recargado.
Después de comer, mastica un trocito de piel de naranja, así evitarás las molestias.
Hierve 1 cebolla morada con 1 taza de agua y 1 chorrito de vinagre. Haz gárgaras 3 veces al día.
Extrae el jugo de los higos y extiende el líquido cuidadosamente sobre los callos.
El refresco de cola elimina el óxido de los objetos, basta con sumergirlos y lavar.
Lávalos con los residuos de café que quedan tras usar la cafetera.
Quita las marcas de tus dedos con claras de huevo a punto de nieve, deja secar y frota con una gamuza.
Limpia la madera con un paño impregnado en leche caliente, frota con aceite de oliva y luego encera.
Beba un té de jengibre endulzado con un poco azúcar, éste impedirá que se marees.
Coloca una toalla humedecida con agua caliente alrededor del cuello, así se relaja esa zona del cuerpo.
Utiliza uno que venga en forma de crema y esparce con suaves tecleos sobre las mejillas.
Prepara una mascarilla con yogur, líquido de 2 cápsulas de vitamina E y puré de papaya.