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Gente Ejemplar
25 de Noviembre del 2016 por PATRICIA CARRANZA / Foto: ENRIQUE ORDÓÑEZ

Entramos a un templo en la CDMX ¡donde el pastor es gay!

El templo sojuzga a sus fieles por su orientación.

Alejandro González es el quinto pastor de esta iglesia, la cual tiene como objetivo que las personas afirmen su amor a Dios sin tener represiones de ningún tipo sobre su sexualidad. 

Al respecto, Alejandro nos contó:

-Pastor, ¿qué opina de las iglesias que no aceptan la diversidad sexual?

“Dios no se impone, se muestra; son los líderes eclesiásticos quienes buscan imponer a Dios desde su visión, pero en La Biblia se puede leer que Él nos da la libertad de aceptarlo o rechazarlo".

-¿Cuándo fue fundada?
“El primer servicio de adoración fue el 4 de octubre de 1981 dentro del departamento de Carlos Aguilar y Horacio Flores, los fundadores, en la colonia Roma, como parte de las Iglesias de la Comunidad Metropolitana (ICM)”.


Actualmente somos una iglesia inclusiva en todos los aspectos, y creo que ninguna debería tener feligreses enfocados en un sector específico de la población, por eso aquí pueden entrar homosexuales o heterosexuales”.


-¿Cómo se acercó a la iglesia?

“Llegué en 1996, cuando tenía 27 años. Tenía la inquietud de saber qué era y de qué se trataba la Iglesia de la Reconciliación, y me sorprendí mucho”. 

-¿Profesaba alguna otra religión antes?
“Mi familia es católica y yo me consideraba un católico de extrema liberación, porque siempre fui abierto a cualquier tipo de experiencia espiritual”. 

-¿Su familia aceptó que fuera a ese templo? 
“Siempre me ha apoyado. Recuerdo muy bien que mi madre, quien es católica, me dijo que Dios es el mismo y los seres humanos tenemos una visión diferente de Él, la cual seguimos y respetamos, y eso no nos hace mejores o peores personas, a fin de cuentas es el mismo Dios y todos al final de nuestros días vamos a ir con el Señor”.

En la escuela, pero nunca me afectó en gran medida. Respecto a la Iglesia católica, en ningún momento escuché que dijeran alguna palabra en contra de los homosexuales. Mi familia tenía amigos sacerdotes católicos, y jamás mencionaron su oposición ni aceptación a las relaciones homosexuales, simplemente era un tema que no se tocaba”, concluyó.