Carlos Vives ¡deja en la calle a su mamá!

20 de Julio del 2021 por Carlos Alfredo Monjaraz / @TVNotasmx / Foto: Redes sociales
¡Se pasan de vivos! Carlos Vives y su esposa se adueñan del negocio de la familia del cantante.
Aunque aparentemente Carlos Vives, de 59 años, siempre ha estado lejos de escándalos, actualmente pasa por la controversia más grande de su vida, y es que su familia se encuentra dividida porque la desmedida ambición de su esposa, la actriz y ex Miss Colombia, Claudia Elena Vásquez, de 46, lo llevó a pelear con su propia madre, doña Araceli, de 75, y su hermano Guillo, de 58, por el restaurante del que eran socios. Un amigo del cantante nos platicó al respecto:
 
 
-¿Es cierto que Carlos Vives tiene problemas con su hermano Guillo y con su mamá?
“Efectivamente, y todo es por el restaurante del que los tres eran socios”.
 
-¿Por qué?
“Quien metió la discordia fue Claudia, la esposa de Carlos, porque ella es muy ambiciosa y, aunque no era socia, opinaba sobre el negocio familiar y vio la forma de quedarse con él”.
 
-¿Desde cuándo tienen ese negocio?
“Desde 1998, se llama Gaira Café y Guillo lo creó porque además de ser cantante y actor, es chef. En ese entonces, el negocio abrió sus puertas en el garaje de la casa de su mamá, doña Araceli, en Bogotá, Colombia”.
 
-¿Su mamá se asoció con él?
“Sí, al principio lo apoyó prestándole su tarjeta de crédito para que comprara su primer congelador y luego empezó a trabajar ahí, dirigía la cocina y a los empleados”.
 
-¿Y cómo les fue con el negocio?
“Tuvo mucho éxito y muy pronto se convirtió en uno de los lugares de moda en Bogotá. Guillo era el alma del lugar, pues no sólo era el chef, sino que además cantaba todas las noches”.
 
-Así fue como despuntó el restaurante...
“Así es; aunque era un lugar relativamente pequeño, lo visitaban las celebridades más famosas del país y hasta hacían shows. Los políticos más influyentes eran clientes asiduos”.
 
-¿Cuándo se asoció Carlos?
“En 2006, pues al ver el éxito que tenía el restaurante, le insistió a Guillo en que lo dejara ser su socio”.
 
 
-¿Qué le dijo Guillo? “Al principio no quería, porque ya le iba bien a él solo y a final de cuentas sabía que luego hacer negocios entre familia puede salir mal; sin embargo, terminó por aceptar”.
 
-¿Firmaron algún contrato?
“Sí, firmaron una sociedad y Carlos aportó su imagen para promocionar el lugar, aunque no hacía falta porque ya era muy exitoso”.
 
-¿Y qué pasó después?
“Inmediatamente de que se asoció Carlos, decidieron ampliar el lugar, por lo que tumbaron el resto de la casa familiar y compraron un terreno de al lado para construir un restaurante-bar enorme. El negocio llegó a costar 20 millones de dólares (400 millones de pesos)”.
 
-¿Cómo les fue en esa nueva etapa?
“El Gaira siguió teniendo mucho éxito. En las noches era tal la cantidad de público que asistía, que se hacían largas filas a la entrada. Carlos y Guillo cantaban ahí y eran inseparables, pero de repente todo se dañó”.
 
-¿Por qué?
“Porque dos años después, en 2008, Carlos se casó con Claudia y ella tuvo mucho que ver en las decisiones del negocio, pues él la dejaba intervenir; lo aconsejaba y manipulaba para que hiciera las cosas a su favor”.
 
-¿Y así empezaron los problemas?
“Exacto. El conflicto se desencadenó hace seis años cuando Claudia le propuso a Carlos ampliar el negocio construyendo un nuevo edificio que funcionaría como hotel; a él le pareció buena idea y les insistió a Guillo y a su mamá”.
 
-¿Y aceptaron?
“Sí, Carlos insistió tanto, que terminaron por aceptar; incluso, Claudia les prestó a Guillo y a su mamá un millón de dólares (20 millones de pesos) para la construcción, pero se vio muy lista y no dio paso sin huarache, porque les hizo firmar unos pagarés. También pidieron préstamos millonarios a los bancos”.
 
 
-¿Qué pasó después?
“La construcción del edificio tardó tanto, que cuando apenas estuvo listo, llegó la pandemia; entonces, Carlos se quedó con él y lo hizo estudio de grabación”.
 
-¿Pero Guillo y su mamá no dijeron nada de que Carlos se quara el edificio?
“Pues no les quedó de otra más que aceptar que lo ocupara, porque en plena pandemia, un hotel no iba a ser negocio, ya que no había turismo”.
 
-¿Luego qué pasó?
“Empezaron los problemas porque con la pandemia, el restaurante tuvo que cerrar y ya no generó dinero; entonces, Claudia aprovechó su mala situación económica e ideó una jugada maestra para sacar a su cuñado y a su suegra de la sociedad y quedarse con todo”.
 
-¿En qué consistió esa jugada?
“Hace seis meses, Claudia decidió hacer efectivos los pagarés y les exigió que le pagaran; sabía que no iban a tener modo de saldar la deuda y les pidió su parte de la sociedad para quedarse con el negocio”.
 
-¿Guillo y doña Araceli qué hicieron?
“Obvio, no les pareció. La señora habló con Carlos para ver si podían llegar a un arreglo”.
 
-¿Qué le dijo Carlos?
“Que mejor hablara con Claudia, pero cuando la señora la contactaba, ésta le decía que mejor hablara con sus abogados, quienes a fin de cuentas seguían sus órdenes y le dijeron que pagara con el restaurante”.
 
-¿Y así fue?
“Sí, los despojó de su negocio, que ahora es de ella y de Carlos”.
 
 
-¿Cómo está Guillo tras lo ocurrido?
“No entiende cómo es que Carlos permitió que su esposa hiciera eso. En sus redes subió un mensaje anunciando que después de 22 años ya no formaba parte del Gaira y agradecía a muchas personas, pero no mencionó a Carlos, sólo dijo que por una tercera persona su familia se dividió; obviamente, se refería a su cuñada”.
 
-Doña Araceli, ¿cómo está?
“Muy triste porque le quitaron sus acciones y se quedó sin casa propia; ahora vive con su hijo mayor, Francisco. Sin embargo, terminó por aceptar la situación y llevar la fiesta en paz para no alejarse de Carlos y de sus nietos”.
 
-¿Y si ha tenido contacto con ellos?
“Carlos nunca ha ido al apartamento donde actualmente vive su mamá, sólo le pasa una pensión mensual de mil dólares (20 mil pesos), y sus hijos nunca la visitan, sólo le mandan fotos”.
 
-¡Pues vaya situación!...
“Sí, y no confome con lo que hizo, ahora Claudia quiere quedarse con las regalías de la música de Carlos que le pertenecen a los dos hijos que él tuvo con su exesposa Herlinda Gómez”.
 
-¿Por qué sus hijos tienen esas regalías?
“Mira, cuando Carlos y Herlinda Gómez se divorciaron, acordaron que sus hijos se quedaran con los derechos a las regalías de los discos más exitosos de la primera etapa de la carrera de Carlos”.
 
-¿Cuál es el plan de Claudia para poder quitárselas?
“Los está presionando para que se las vendan, les está ofreciendo 400 mil dólares (8 millones de pesos) por los derechos, pero pues a ver si se las quieren soltar. Claudia no tiene límites, se quiere quedar con todo”.
 
-¿Crees que Carlos se reconcilie con Guillo?
“Es muy difícil, pues aunque fue Claudia quien orquestó todo, al final Carlos se lo permitió y los traicionó”, concluyó.
 

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