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Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
Espectáculos México
15 de Agosto del 2019 por Arturo Ramírez / @TVNotasmx / Foto: TVNotas

Liz Gallardo se divorcia porque era víctima de violencia intrafamiliar

Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
Tristemente, nos enteramos de que Liz Gallardo, de 39 años, está pasando por un mal momento en lo personal, pues está a punto de firmar su divorcio de su aún esposo, Enrique Alguibay, de 42. Al respecto, platicamos con una amiga de la actriz, quien nos contó que Liz tomó esta decisión porque sufrió violencia intrafamiliar por meses, la cual la llevó a entablar una demanda en contra del actor argentino.
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-Nos enteramos de que Liz y su esposo pasan por un mal momento...
"La verdad es que desde hace unos meses su relación fue de mal en peor y pronto firmarán su divorcio".
 
-¿Por qué se van a divorciar?
"Su relación siempre fue muy tranquila, sin embargo, la situación comenzó a ponerse rara, incluso violenta…".
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-¿A qué te refieres?
"A que de la nada, Enrique empezó a ser agresivo: le gritaba, la insultaba y algunas veces hasta agarrones, empujones y jaloneos hubo; todo el tiempo la amenazaba con dejarla y quitarle a sus hijos".
 
 
-¿Por qué comenzó todo esto?
"Ni ella misma lo sabe; Enrique empezó a ser muy celoso y posesivo, y a desquitar su ira contra ella. Liz no logra entender en qué momento se perdió el respeto y el amor".
 
-¿Cómo reaccionó ella ante ello?
"Liz vivió todos esos meses con miedo, incertidumbre y preocupación, pues así estuviera bien con Enrique, de un momento a otro se desataban los problemas; no sabía en qué momento él tendría sus arranques de celos... está muy mal emocionalmente".
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-¿Qué hacía Liz?
"Nos dijo que lo único que podía hacer era aguantarse todo y no decir nada, pues no quería que las cosas empeoraran. Siempre ha sido muy cerrada, pero nos contó lo que le pasaba porque era un problema muy grande y ya no sabía qué hacer. Reconoce que se equivocó por no ponerle un alto desde el principio, pero no supo cómo reaccionar".
 
-¿Por qué no les contó desde antes?
"Siempre se guarda muchas cosas, pues le importa mucho ‘el qué dirán’ y además no le gusta ser juzgada por nadie".
 
 
-¿Sabes si demandó a Enrique por violencia?
"Sí, la levantó en mayo, y también metió los papeles de divorcio para pelear por la custodia de sus hijos; lo último que quiere es quitarle la responsabilidad a Enrique, pero entiende que no puede poner en peligro a los niños".
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-¿También le pegaba a ellos?
"No, eso no; él los ama incondicionalmente, pero, como te digo, es muy inestable. Liz quiere protegerlos de cualquier incidente, ya no quiere sufrir humillaciones, violencia ni miedo".
 
-Me imagino que le costó mucho trabajo tomar esta decisión tan importante...
"Por supuesto, ella, aunque ama mucho a Enrique, ya no podía aguantar más las agresiones; ahorita está tomando terapia psicológica para enfrentar de la mejor manera su separación. Necesita paz, ser fuerte y transmitirle lo mejor a sus pequeños".
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-Entonces, ¿ya no viven juntos?
"No; ahorita está de vacaciones con los niños, pero regresando se irá a vivir a otro lugar2.
 
-¿Cómo está ahorita Liz?
"Tranquila, pese a que le duele la separación; afortunadamente reaccionó a tiempo antes de que las cosas se complicaran más. Liz es una gran mujer y está lista para salir adelante".
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.
 
-¿Qué dice él de esto?
"Por lo que nos dice Liz, desde que puso la demanda en su contra, él ha estado en la mejor disposición de hacer el trámite. Obviamente sabemos que lo hace para no tener problemas legales, y mucho menos tener que pagar una fuerte cantidad de dinero con las pensiones... no creemos que esté arrepentido, pero por lo menos ya dejó de hacerle daño a Liz".
 
-Tratamos de hablar con ella sobre la situación, pero no nos quiso decir nada...
"No creo que lo haga, tienen un acuerdo de confidencialidad, además no le conviene, pues algo como esto podría afectarla", concluyó.
 
Su marido empezó a ser muy celoso y posesivo: le gritaba, insultaba, jaloneaba, hasta que pasó lo peor.