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Imelda Miller perdió su departamento, ¡sismo del 19/S la dejó en la calle!
Espectáculos México
27 de Septiembre del 2017 por Mauro Godoy / Foto: Liliana Carpio

Imelda Miller perdió su departamento, ¡sismo del 19/S la dejó en la calle!

“Es una verdadera desgracia porque he trabajado 61 años para quedarme sin casa, pero Dios no me va a desamparar”.

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Entre los miles de damnificados por el sismo del 19 de septiembre encontramos a la cantante Imelda Miller, de 77 años, quién perdió su departamento ubicado en la colonia Floresta Coyoacán, de la Ciudad de México, donde vivía desde hace casi 18 años.

Platicamos con la interprete de ‘Que alegre va María’ y nos contó cómo vivió el sismo y lo mucho que ha llorado por quedarse sin su patrimonio.           


Señora Imelda, ¿cómo está?
“Muy mal, perdí mi departamento y para mí esto es una verdadera desgracia porque he trabajado 61 años y para quedarme sin casa, es como 61 años tirados a la basura, porque es la única propiedad que tengo y aquí vivía con mi hija Paty y mi sobrina Conchita. Aunque también hay que pensar estamos vivos y Dios no nos va desamparar, voy encontrar algo o alguien que me ayude”.

Cuéntenos del momento del temblor...

“Yo me acababa de levantar, no me sentía muy bien y como la 1:10 llegó la muchacha a hacer la limpieza, y me dijo: “Está temblando”, me levanté y le dije: “No te vayas se puede caer la escalera” y no la deje bajar, vimos cómo se estaba cayendo los pedazos de la pared y no me quise salir”.

¿Qué hizo?
“Me aguanté, me puse debajo del marco de la puerta y de por sí padezco de vértigo y oía a Conchita afuera gritándome; cuando pasó nos salimos corriendo y mi sobrina estaba llorando en la calle porque le cayeron cristales en la mano cuando iba bajando la escalera, ya que se iba a trabajar y aunque no fue nada grave, estaba sangrando de su mano”. 

¿Pensó que se iba a caer el edificio?
“Mira este edificio se va a caer porque está muy dañado y está hecho sobre mantos acuíferos. Yo no sé como le permitieron a los árabes que lo construyeron, son dos torres y ya estaba chueco, pero ahora se desbarató por dentro, los azulejos de los baños se cayeron y todo el edificio se ‘pandeó’. Ya no quiero volver a entrar porque si se viene para abajo voy a quedar como chicharrón, porque estoy en el primer piso”. 
 

 

¿Dónde está viviendo?
“Por lo pronto estoy en casa de mi nieta. Ya viste cómo está el departamento, este edificio ya no sirve, lo van a tener que tirar y de hecho no podemos pasar, tenemos prohibido entrar por protección civil porque puede tener un derrumbe. No sé que va a pasar o irme a Merida, pero yo no tengo nada allá”.

¿Es su única casa?
“Yo tuve muchas casas, la de Cerro del aire 55 en colonia Romero de Terreros en Coyoacán de 5 pisos, otra casi a la vuelta de Televisa en Desierto de los leones, un departamento en Torres Adalid y Patricio Sanz, pero yo me empecé a quedar sola, se casó mi hija, se murió mi mamá y dije: “para que me quedo en una casa tan grande” y las fui vendiendo… Era la única propiedad que me quedaba”.  

 

¿Pudo sacar sus cosas?
“¿Cuales cosas? No pude sacar nada, se quedan mis muebles, mi secadora de ropa, mi lavadora, las camas de las 3 recamaras, mi sala, mi comedor, mi vitrina, televisiones, pinturas, todos mis discos y premios que hice en mis 61 años de carrera y todo se va a quedar, ya varias cosas quedaron muy dañadas. Lo que saqué fue unas fotitos de mis hijos, mis nietos, papeles importantes, algunas blusas y mi grabadora. Espero en Dios que se puedan sacar nuestras cosas, pero la indicación es que no podemos entrar”.

¿Cómo se siente?
“Estoy muy triste y no he parada de llorar desde ayer. Si Dios está enojado con nosotros tiene mucha razón, porque ya estuvo de tantos asesinatos, violaciones, narcotráfico y no entendemos. Yo no culpo a Dios de quedarme sin casa, pero sí el quedarme sin casa va a servir de algo, ya veré lo que hago”.

“ESTAMOS A 6 CALLES DEL COLEGIO ENRIQUE REBSAMEN, POBRES CRIATURAS. PERO YO NO VOLVERÍA A CONSTRUIR EN EL MISMO LUGAR, PORQUE ESTÁ SOBRE MANTOS ACUÍFEROS”


¿Qué va a pasar con su departamento?

“No sé, tenemos que averiguar, yo creo nos va ayudar un poco el gobierno y hay que movilizarnos, pero hay una cantidad de damnificados que están haciendo cola para que les ayuden, estamos a 6 calles del Colegio Enrique Rebsamen, pobres criaturas, todavía no hay luz y yo no volvería a construir ahí en ese lugar, porque no se puede sobre mantos acuíferos. Va a pasar mucho tiempo para reconstruirnos”.

 
¿Qué le gustaría decirle a la gente?
“Que esto que estoy viviendo no se lo deseo a nadie en el mundo, pero no nos olvidemos que Dios existe porque él no se va olvidar de nosotros, nunca me ha dejado sin comer y sin ningún hogar en donde estar, mi fe es muy grande y no me va abandonar”.