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La cantante pide a Dios tenerlo con ella por siempre.
Espectáculos México
03 de Julio del 2018 por María Montoya / Foto: Julio Vega

Por esta razón tristemente Federica Quijano dejará ir a su hijo a los 14 años

La cantante está juntando dinero, pues es muy caro el tratamiento que debe seguir.

Luego de que Federica Quijano, de 46 años, no pudiera convertirse en madre de manera natural por un problema de endometriosis, en 2006 adoptó a su primera hija, María, hoy de 11, y al año siguiente a Sebastián, hoy de 10, quien tristemente a los 3 años fue diagnosticado con autismo y retraso mental. Desde entonces, la cantante se ha preocupado por el bienestar de sus hijos, y hace unos días sus amigos de Kabah y Matute dieron un concierto para donar las ganancias y ayudar a su pequeño.

-¿Cuál fue el objetivo de la presentación de Kabah y Matute?
“Este concierto me lo ofrecieron los Kabah y los Matute porque estoy juntando fondos para el fideicomiso de mi hijo, quien a partir de los 14 años seguramente ya no va a poder estar conmigo, por un problema de agresividad y porque quizá yo, como mamá, después no pueda tener cierta fortaleza para protegerlo. Desde el año pasado abrí un fideicomiso y mis amigos me querían apoyar; pero a mí, pedir de la nada no me gusta, por eso organizamos este concierto”.

-¿Ya no podría estar contigo?
“Le rezo a Dios diario para que pueda tener a mi hijo toda mi vida, pero en la pubertad los niños con autismo también se vuelven más grandes y fuertes, y se complica cuidarlos”.

La cantante pide a Dios tenerlo con ella por siempre.
-¿Te preocupa que Sebastián tenga crisis y sea violento contigo?

“No temo que me vaya a hacer daño a mí, sino que pueda dañarse a sí mismo o a mi hija; son las cosas que uno tiene que prevenir. Cuando se enoja, dice que quiere respirar, trata de controlarse, pero no puede. Una vez tuve que internarlo en un hospital psiquiátrico y tuvieron que sedarlo para controlarlo; eso es muy doloroso. Además, está con especialistas, medicamentos y terapias para que no sea así”.

-Si en algún momento tiene que irse de casa, ¿hay alguna institución donde él pueda estar?
“Sigo buscando, pero hasta ahorita no encuentro un lugar, ése es el problema; por ahora necesita sombras”.

-¿Qué son las sombras?
“Son cuidadores; como bien lo dice el nombre, son la sombra del niño. Él no puede estar solo ni valerse por sí mismo, y yo no puedo estar todo el tiempo con él, pues estoy trabajando, entonces tiene a alguien que lo protege y lo pone a hacer ciertas actividades; por eso es que una sombra suele ser muy cara (cobran cerca de 100 pesos por hora)”.

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