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Tomás Goros fue intubado por Covid
Espectáculos México
08 de Septiembre del 2021 por Juan Pablo Méndez / @TVNotasmx / Foto: Cortesía del actor / Archivo TVNotas

Tomás Goros revela la dura batalla que vivió al enfermar de Covid

Ver crecer a su hijo, fue la motivación para que Tomás Goros superara el Covid
En abril, Tomás Goros, de 63, estuvo hospitalizado e intubado debido a la COVID-19 y, por fortuna, salió avante de la enfermedad un mes después. Al respecto, cuenta que durante el tiempo que estuvo luchando tuvo alucinaciones en las que veía todo el tiempo a su hijo y que ello fue lo que lo sacó adelante:
 
-Tomás, se contagió de COVID-19...
“Me contagié mientras trabajaba en una película en Veracruz y en cuanto me sentí raro me regresé a la CDMX; al principio sólo tuve dolor de cabeza y diarrea, pero como pensé que era una infección en el estómago, no me traté rápido”.
 
-Prosiga...
“El tiempo es muy importante. Me hice la prueba días después y cuando lo confirmé, ya estaba muy avanzado el daño en mi organismo”.
 
-¿Por qué lo dice?
“Tenía la oxigenación muy baja y me internéen el hospital, dos o tres días después el médico me dijo que mi organismo no estaba respondiendo porque tenía neumonía y que tenía que intubarme. Sentí mucho miedo, pero le dije que si era necesario hacerlo, lo hiciéramos, sólo le pedí que antes me dejara avisarle a mi familia”.
 
Tomás Goros
 
 
-¿Sintió algo cuando estuvo intubado?
“Durante los 11 días que estuve intubado tuve alucinaciones debido a los medicamentos que te dan. Mis alucinaciones fueron muy fuertes, algunas trataban sobre que ya me daban de alta y en otras hacía una película donde había balaceras de verdad, yo estaba en medio y sentía que en cualquier momento me iban matar”.

-¿Qué más alucinaba?
“En todas mi hijo estaba presente, alucinaba que al hospital llegaban mis hermanos, mis padres y hasta mi esposa. Durante este tiempo había un sentimiento muy fuerte, me sentía atrapado, iba de una a otra”.
 
-Continúe...
“Me la pasaba pensando en mi hijo, le pedía a Dios que me dejara regresar con él; fue mi motor y mi motivación para recuperarme. A él todavía le hago falta porque está muy pequeño, me necesita y por eso le suplicaba a Dios que mediera por lo menos diez años más para acompañarlo en su crecimiento”.
 
-Se dice que algunas personas escuchan voces de gente animándolos, ¿a usted le sucedió algo así?
“No escuchas nada, cuando estás intubado estás totalmente inconsciente por los medicamentos, y yo pasé 11 días intubado. El resto de los días estuve entre consciente e inconsciente y te sientes muy mareado por los medicamentos que te siguen administrando, aunque también seguía alucinando cuando estaba consciente”.
 
-Usted solo se dio ánimos...
“El ánimo que tenía era para pedirle a Dios salir adelante. Le rezaba y le pedía para que no me dejara morir porque quería estar con mi hijo, que todavía es un niño de 10 años. Ninguna enfermera me dio ánimos ni nada, pero sí hubo un trato decente por parte de los enfermeros y las enfermeras, todos ellos hicieron su trabajo, y el doctor estuvo al pendiente de lo que necesitaba, por eso les agradezco mucho sus atenciones”.
 
Tomás Goros
 
 
-Cuándo salió, ¿qué le dijo a su hijo?
“Salí el 6 de mayo del hospital, él no sabía que ya me habían dado de alta y cuando me sacaron en una ambulancia me vio y le dije: ‘Vámonos a casa, hijo’, entonces, se quedó congelado, no sabía qué decir. Yo tenía más de un mes sin verme al espejo y no sabía cómo lucía: estaba barbón, bigotón, con 18 kilos menos, los ojos hundidos, y creo que se asustó un poco al verme. Después, me dicen que se la pasó llorando todo el camino a casa”.
 
-¿Y después?
“En la casa fue el primero en acomedirse y me ayudaba en todo porque estuve con andadera por un mes, era más cariñoso de lo normal y me abrazaba mucho, él me ayudó a recuperarme más rápido”.
 
-¿Le gustaría compartir su experiencia?
“Claro, me gustaría hacer conferencias para hablar de esto y que la gente no pase por lo mismo que yo”.
 
-¿Qué secuelas le quedaron?
“Según los exámenes que me hicieron al salir del hospital, tuve fibrosis pulmonar leve, pequeños daños en el corazón y en mi circulación, pero ya se están corrigiendo con tratamientos; gracias a Dios no tuve ningún daño considerable, mi recuperación va muy bien y me siento mucho mejor”.
 
-Y vemos que ya regresó al trabajo...
“Así es, ya me fui a hacer una película a los Altos de Jalisco, también grabé algunos capítulos de Como dice el dicho y participé en un nuevo programa que se llama Un día para vivir, bendito Dios que ya me siento bien para seguir trabajando”, finalizó el actor.
 
Tomás Goros