La familia estaba muy emocionada por Navidad sin embargo le pidieron que quitara sus adornos.
Tuvo que ser hospitalizado de emergencia, al intentar cumplir un reto.
El incidente fue atendido por la Procuraduría Federal del Consumidor, por lo que la cadena tuvo que respetar el precio que etiquetó por error.
La infidelidad le costó caro al esposo pues vendieron su amada consola de videojuegos.
