Extrae el jugo de los higos y extiende el líquido cuidadosamente sobre los callos.
Frótalo con un algodón mojado en una mezcla hecha con jugo de limón y azúcar.
Aplícate compresas de lechuga, debes hervir 10 hojas en 1/2 litro de agua y coloca 10 min después.
Mezcla una cucharadita de leche descremada en polvo con agua tibia; aplícala con un poco de algodón.