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Acompañamos a Lolita y Laura Cortés a despedir a su mamá, la señora Dolores Jiménez en su funeral
Espectáculos México
24 de Noviembre del 2019 por Gil Huerta / Foto: Gina Sánchez y Esteban Sánchez

Acompañamos a Lolita y Laura Cortés a despedir a su mamá, la señora Dolores Jiménez en su funeral

“Le pedí tanto a mi Dios y mi Virgen que no sufriera, que murió dormidita, en cuanto me di cuenta, la abrace y me quedé así como 2 horas con ella”.

Tristes son las despedidas, pero si se trata de una madre, el dolor es insuperable. Esto lo están viviendo las actrices de comedia musical Laura y Lolita Cortés, quienes su madre, la señora y cantante Dolores Jiménez perdió la vida la mañana del pasado sábado 23 de noviembre, mientras dormía su corazón dejó de latir, pues no sufría alguna enfermedad crónica. 
Acompañamos a la actrices y primero platicamos con Lola de 49 años, quien con una tristeza profunda, nos abrió su corazón y nos relató cómo fue esta despedida, qué faltó entre ellas, cómo fue su relación y cómo la va a recordar.
Esteban Sánchez y Gina Sánchez
 
-Lolita estamos contigo con este dolor inmenso que tienes...
 
“Gracias, estoy con altas y bajas. Antier (jueves 21 de noviembre) nos fuimos a urgencias porque se nos desmayó en Teatro en Corto, en el estreno de la nueva temporada, ella amaba estar ahí, no se perdía ningún estreno, pero ese día se puso mal, pero no mal de salud, ella no estaba mal de salud. Esa noche, en urgencias, le pedía a Dios que si se la tenía que llevar, que fuera ya, yo no quería ver a mi mamá entubada, padeciendo algo en una cama, que se la llevará ya y hoy que no amaneció, lo primero que hice fue decir ya no está, y otra darle gracias a Dios padre y mi Virgen de Guadalupe porque no sufrió, entonces, lloro, lloro mucho porque el desprendimiento será muy fuerte pero tengo tanto que agradecer a mi Dios padre, mi madre no sufrió, me dio tanto”.
 
 
-Era una gran mujer que nunca las dejó solas y que siempre, hasta los últimos días estuvo detrás de ustedes...
 
“Yo no se si cumplí sus expectativas, solo espero no haber sido tan mala hija (rompe en llanto), es que no lo sé, al final te confieso, mi mamá y yo nunca fuimos amigas, tuvimos que serlo porque nos quedamos solas, con la muerte de mi tía Mary (hermana de la señora con quien cantaba en el dueto “Lena y Lola”) tuvimos que ser amigas porque ella nunca se recuperó de la muerte de mi tía, traté de ocupar ese lugar pero no lo logré, y como le dije a mi hija, no somos amigas por decisión, somos amigas porque tenemos que serlo, lo que más me dolía es que siento que a veces ella no encontraba con quien hablar sus cosas y yo no sabía de qué hablar con ella. Me habría gustado que fuéramos más empáticas porque nunca lo fuimos, pero la amaba mucho y la admiraba más”.
 
 
-Y ella también te amaba, se le veía, nunca te dejó sola y siempre estuvo ahí contigo, apoyándote...
 
“Pero no le quedaba de otra sabes, era su hija”.
Esteban Sánchez y Gina Sánchez
 
-Pero siempre estuvo ahí, todos lo vimos, nunca te soltó de la mano...
 
“Eso lo entendí cuando mis hijos se fueron de la casa, cuando nos quedamos solas a vivir juntas, ahora que regrese a casa se que sufriré demasiado, porque ya no estará ahí para hablarle, para pelearnos si tu quieres, pero estaba. Ya teníamos planeada nuestra Navidad, la iba a sorprender en llevarla al Tenampa, porque ella quería ir pero yo nunca quise, nunca había querido ir y esa sería nuestra Navidad. Yo siempre he sido tan seria en ese sentido, no de fiestas, no alocada y a ella le costaba trabajo esa parte de porque yo era tan dura, porque no podía ser más relajienta. Estoy bien, voy a estar bien”. 
 
-Además vemos que llegó tu padre y muchos amigos y familiares muy queridos para ustedes...
 
“Que manera de reunirnos a todo de mi Lolina (así le decía de cariño a su mamá), mi familia hace años que no se reunía, esta mi papá, mi ex marido, mis hijos, obviamente mis hermanas, todas, ya una de ellas su mami se fue hace 5 años y esa muerte a mi mamá le pasó mucho”.
 
Esteban Sánchez y Gina Sánchez
-Lo importante es que tu mami no sufrió, no fue una agonía ni para ella ni para ustedes...
 
“Claro, una noche antes llegué a casa de dar función, le platiqué mi día, reímos y le dije “te amo” y me dice “yo también, quiero vomitar” y le dije “no vomites ma, tu tranquila, descansa y mañana nos vemos” y me contestó “te amo”. Todavía le dije “dejó la puerta por cualquier cosa” porque ella dormía con la puerta cerrada, y me dijo “si Dolores” y ya me fuí a mi cuarto”.
Esteban Sánchez y Gina Sánchez
 
-Ahorita están rodeadas de mucho amor...
 
“No lo puedo creer, están mis amigos del teatro, mis amigos de Teatro en Corto, de Toc Toc, los chavos de mis clases, mis alumnos, todos están aquí”.
 
 
-Tu madre era una gran mujer, siempre alegre, siempre bromista, siempre con una sonrisa...
 
“Siempre me andaba buscando novio, donde fuera, me daba una risa (ríe), en donde fuera se acercaba a alguien y les decía “¿conoces a mi hija?” y le contestaban “Si señora” y luego luego lo empezaba a bombardear que si era soltero, que si tenía hijos y yo “mamá no empieces”, así era mi Lolina, siempre tratando de que yo no estuviera sola”.
 
 
-A lo mejor quería eso para ti porque ella estaba sola...
 
“Puede ser, esas cosas no las hablábamos sabes, nos faltó tiempo, nos faltó palabras, nos faltó encontrarnos una a la otra”.
 
 
-¿Cómo veía la muerte tu madre?
 
“Cuando veía que pasaba el tiempo y ella no se reponía de la muerte de mi tía, lo saqué a la plática un día diciendo lo que yo quiero con mi muerte, porque aunque no nos guste es un tema que se debe de tocar en familia, entonces cuando lo hablé con mis hijos, ella dijo “todo lo tengo arreglado por la ANDA, entonces ahí se hacen cargo” entonces cuando hoy pasó yo entré en shock y no supe que hacer. Cuando veo a mi madre muerta, le hable primero a mis hijos y después a Paco Lalas y después a mi hermana, y ya me subí a la cama de mi madre, la abrace y le dije lo mucho que la amaba (empieza a llorar), no se cuanto tiempo paso, vi que llegó mi familia pero estaba ida. Cuando reacciono, y quiero empezar a ver que se tenía que hacer me doy cuenta que ya mi hermana lo había hecho todo, que mis hijos ya se habían movido, en verdad que es la primera vez que me pasa, que me desconecto del mundo”.
 
 
-Siempre tu quieres arreglar las cosas y por primera vez soltaste...
 
“Me quedé en shock, no quería pensar en nada solo en abrazar a mi madre. Ya después escogimos la ropa, decidimos poner sus canciones favoritas, yo quise globos, yo quise que esto fuera algo padre, una fiesta para despedirnos. De hecho se lo dije tiempo atrás, que el día que se fuera yo le haría una fiesta y ella solo se reía, ahora se que esta contenta porque se lo cumplí, yo no quiero llorar, te juro que no quiero llorar pero me pesa mucho ya su ausencia”.
 
 
-Además la despides con canciones de su tío, de José Alfredo Jimenez...
 
“Ella lo amaba, sus canciones era como la sangre que corre por nuestras venas, por eso no podía faltar en esta despedida. También le traje sus discos de Pedro Infante, su cantante favorito, quiero que hoy se sienta querida y apapachada”.
 
 
-Te puedo asegurar que esta contenta y en paz, porque dejó a dos mujeres enteras y con una fortaleza bárbara...
 
“Ella le costó trabajo, en lo personal, entenderme. Somos generaciones completamente distintas, yo hablaba mucho con ella y la enfrentaba y se molestaba, a ella le tocó una generación que no existía esa comunicación de padre a hijo, y yo una mujer liberal, tatuada, con mil cosas en la cabeza y ella que de niña estuvo internada y que su padre solo le besaba la frente, pues claro que entiendo y comprendo que no compaginábamos en muchas cosas”.
 
 
-Pero no te quedaste con nada, al final todo se lo dijiste...
 
“Pero nos faltó más, si le dije muchas cosas, pero también ella no se abrió en muchas cosas y aunque la juzgue muchos años, ahora la entiendo”.
 
 
-¿Donde estarán las cenizas, en tu casa?
 
“No creo que mi hermana quiera, ¡en la madre, eso nunca nos dijo mi mamá donde quería que estuviera!, si se queda en mi casa estará a lado de mi tía Mary, y se que estarán contenta que una vez más están juntas. Además también tengo las cenizas de mis perros y tengo que hablar con el perro de mi mamá, tenía un consentido, también va a sufrir su pérdida, estoy preocupada por eso porque se me va a morir rápido ese perro”.
 
 
-El que esta preocupado por ti soy yo y muchas personas más...
 
“No tienes porque, yo estaré bien, yo seguiré viviendo ahí, vamos a quitar sus cosas, su ropa”.
 
 
-Pero poco a poco...
 
“¡No!, en esta semana, poco a poco ni mais, yo no soy así. Como mi padre me lo acaba de decir, usted para adelante, usted se tiene que mantener de pie y tiene que dar la cara y la vida sigue y así es”.
 
 
-¿Cómo fue este reencuentro con tu padre?
 
“Me abrazó demasiado (empieza a llorar), es como si por fin estuviera en unos brazos conocidos, que aunque todos me dicen “ánimo, todo va a estar bien”, el escucharlo de su boca, de su voz, me consuela mucho más que cualquier, mi papá es mi papá y siempre me ha hecho falta, en sus brazos, me sentí segura”
 
 
-Lolita, sabes que lo lamentamos mucho esta pérdida y que el dolor que sientes es compartido...
 
“Gracias, gracias por estar, por no soltarme, por estar aquí, muchas gracias” concluyó.