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Alan Estrada no ha pensado en casarse ¡es un amante de su libertad!
Espectáculos México
16 de Julio del 2021 por Gil Huerta / Foto: Jorge Neri

Alan Estrada no ha pensado en casarse ¡es un amante de su libertad!

Alan Estrada aseguró que siempre ha sido muy solitario.

Alan Estrada, de 40 años, es un referente de la comedia musical de nuestro país, desde sus inicios en puestas como Chicago, junto a Bianca Marroquín, de 46, hasta su protagónico en Hoy no me puedo levantar, que lo catapultó a la fama. Además, con su canal de Alan por el Mundo se ha posicionado como uno de los youtubers favoritos de México. En esta ocasión nos cuenta cómo fue su infancia en Tepatitlán, Jalisco; cómo llegó a la CDMX con muchos sueños, y cómo ha valido la pena esta aventura que lo ha forjado como el hombre que es: 
 
-Alan, regresemos el tiempo; naces en un pueblito de Jalisco... 
“En Tepatitlán de Morelos, Jalisco, el 23 de diciembre de 1980. Tuve una infancia feliz, me siento muy afortunado de haber crecido ahí; mi familia se dedica a los cerdos, a las gallinas, tienen empresas de huevo y esas cosas, así que me la viví en los ranchos y en el campo, muy a gusto. Me tocó jugar con mis vecinos en la calle y tengo 60 primos; las cenas de Navidad eran grandes festejos”. 
 
-Una infancia de campo... 
“Sí, pero cuando entré a la secundaria me empecé a dar cuenta de que el pueblo no era el lugar adecuado para que yo pudiera cumplir mi sueño de estar en los escenarios, porque desde los 6 años supe que a esto me iba a dedicar; entonces, ahora tengo más años de vivir en la CDMX, pero toda mi familia sigue allá, y trato de ir seguido. Somos una familia muy unida, eso es bien padre”. 
 
¿Fuiste hijo único? 
“No, tengo tres hermanos, y yo soy el más chico”. 
 
-Entonces, ¿nadie en la familia se dedicaba al medio?
“No, nadie. Mi mamá cantaba y bailaba, pero no la dejaron dedicarse profesionalmente; pero a su familia le encanta el teatro, entonces desde muy niño lo vi y me enamoré, quería estar arriba de un escenario. Por eso a los 18 dije ‘adiós’ y me vine a la CDMX a darlo todo”. 
 
-¿Costó trabajo tomar la decisión, teniendo una familia tan unida como mencionas? 
“Mi familia es bien chida, mis papás siempre fueron muy generosos conmigo y siempre me apoyaron; de hecho, ellos me trajeron a la ciudad a vivir, me colocaron en un cuartito en la colonia Del Valle y me apoyaban económicamente, pero sólo los primeros meses; la verdad es que siempre me valí por mí mismo”. 
 
 
-¿Cómo fueron esos primeros meses solo, aquí en la CDMX? 
“La verdad, superpadres, siempre estaba atento a los cursos y clases que se daban en diferentes escuelas. La primera audición la hice en la escuela de danza del Cenart, donde no me quedé, pero ahí conocí a maestros y poco a poco me fui dando a conocer. Todo el día tomaba clases, fue maravilloso porque al año me salió mi primera oportunidad en la obra Edipo en colono, junto al gran Ignacio López Tarso, en 2000; siempre le he dicho que es un maestro para mí, porque le aprendí mucho”. 
 
-¿Después llegaron los musicales? 
“Sí, pero hice varias audiciones en diferentes obras y no me quedé hasta que llegó Chicago en 2003, ahí pertenecí al ensamble y me sentía soñado. Nunca pensé en tirar la toalla, porque no sé hacer otra cosa, mi vida siempre ha sido el teatro y el arte”. 
 
-¿Te enfocaste únicamente en tus estudios? 
“Siempre fui un ñoñazo (ríe), creo que me tardé un año en hacer amigos porque siempre era la escuela y a la casa; además, tampoco es que tuviera lana para irme de fiesta. A mí me urgía trabajar para salir adelante, entonces, siempre estaba en el teatro”.

-Tres años después vino Hoy no me puedo levantar, con el cual tocas el éxito rotundo... 
“Nos cambió la vida a todos los que participamos ahí, fue algo mágico para todos desde el casting, los ensayos y el montaje”.
 
¿Cómo viste ese éxito?
La gente se volvía loca cuando salíamos al escenario, ¡fue algo maravilloso! Disfruté al máximo esa 
temporada al lado de Luis Gerardo Méndez, Fernanda Castillo y los demás. Para mí fue muy sorprendente que en 2014 me volvieran a invitar a hacerla, ‘Mario’ es un personaje que me ha marcado la vida”. 
 
-Seleccionas muy bien tu trabajo, ¿cómo le haces?
“¿Sabes qué pasa?, desde que surgió mi canal Alan por el Mundo, hace 11 años, siempre ha sido mi prioridad, porque es mi empresa y es mi vida; entonces, si llega un proyecto que pueda compaginarlo, lo hago, si no, no hay forma. De este proyecto dependen 11 personas, por eso lo tengo que cuidar, y escojo muy bien las cosas que hago”. 
 
Alan Estrada no ha pensado en casarse
 
-¿Cómo surgió la idea de hacer este canal? 
“Siempre que viajo, grabo para enseñárselos a mi familia y a mis amigos; pero en 2010 empecé a conocer sobre los youtubers y la gente que los veía, así decidí subir los videos que tenía y después vi que podía generar dinero con eso, y fue creciendo”. 
 
-¿Te imaginaste el éxito en este canal? 
“Honestamente, no, pero me sorprendió cómo iba creciendo. Ahorita tengo 900 videos arriba, la gente está contenta y hasta un premio gané; entonces, me siento muy orgulloso”. 
 
-Me imagino que hay ciudades y países donde te invitan...
“Sí, pero es un arma de doble filo porque quieren que sólo muestre lo que ellos quieren, y las cosas en mi canal no son así. La neta, creo que soy un dolor de hu$%&# cuando de trabajo se trata”. 
 
-Y ahora estás por iniciar una aventura en el Titanic...
“Estoy muy emocionado, lo busqué en internet desde enero de este año, fue todo un rollo que me aceptaran; tuve que pedir permisos especiales, busqué patrocinadores e invertí mi dinero, pero es algo mágico que no cualquiera puede vivir y que quiero compartir con la gente. Es una expedición de dos semanas, salgo en los próximos días”. 
 
-Alan, te la vives trabajando, ¿cómo te ves en el aspecto personal?
“Honestamente, el tema de la familia y casarme nunca ha estado en mi mente, siempre he sido muy solitario y me encanta mi independencia. Me gusta mucho mi trabajo y es mi pasión; a veces no se puede tener todo en la vida y hoy por hoy le apuesto al trabajo... soy un amante de mi libertad”. 
 
-Entonces, de los hijos ya ni hablamos...
“No puedo tener ni mascota, ¡imagínate! Cuando inició la pandemia, pasó por mi mente el tener hijos, pero la neta siento que sería un mal padre. Desde joven supe que a lo mejor eso no era para mí y lo tengo bien planteado”. 
 
Alan Estrada no ha pensado en casarse
 
-¿Te preocupa el paso del tiempo? 
“Siento que a mi edad no me veo tan mal y si me comparo con los de mi edad, pues sí estoy muy bien (ríe). Entiendo que vivo de mi imagen, pero tampoco me preocupa. He abrazado mucho mi edad y por eso nunca me la he quitado; además, la edad es sólo un número”. 
 
-Cuando te ves en el espejo, ¿qué miras? 
“Veo a alguien realizado, me gusta lo que he logrado, me siento contento y en una etapa bien chida de mi carrera. Me veo y digo: ‘Bien, vamos por buen camino’; me caigo bien a mí mismo”. 
 
-¿Hacia dónde vas? 
“A seguir explorando más mundos, a aprender de la gente y de la vida misma. Hoy por hoy me siento con energía y con buen ánimo para seguir adelante. Estaré regresando a Hoy no me puedo levantar, que es algo mágico, y eso también me tiene muy emocionado”, concluyó.