La mujer aterrorizada llamó de inmediato al 911, pero su historia se volvio viral.
No todas las personas tienen acceso a internet o a la televisión, por eso este maestro hizo lo imposible para ayudar a sus alumnos.
En Maryland, Estados Unidos, un oso hambriento se queda a convivir en un picnic familiar.
La mujer le hizo una peculiar petición cuanto le midieron la temperatura.