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No divorciarse por los hijos
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15 de Octubre del 2021 por @TVNotasmx / Foto: @TVNotasmx , Pixabay

No me divorcio por mis hijos, una decisión que podría dañarlos

Muchas parejas deciden continuar juntas pese a que la relación esté fracturada y aunque lo hacen por el bien de sus hijos, esto puede dañarlos de por vida.

Muchas parejas disfuncionales deciden permanecer juntas para 'no dañar a sus hijos' ; sin embargo, para un menor, crecer en un ambiente donde los conflictos y la convivencia de los padres está rota, lo daña más que la separación.

Pensar que los hijos refuerzan la relación, es la primera mentira en un matrimonio roto, y las consecuencias de obligarlos a vivir en un entorno fracturado podría traer consecuncias irreversibles. 

No tengo derecho de quitarle a su padre o madre”, muchas parejas que se escudan diciendo esta frase y se mantienen juntas creyendo que los hijos pueden salvar el matrimonio. No obstante, las presiones de la crianza agregan una carga de estrés extra a una relación, de por sí fracturada. 

Si ya no hay amor, se pierde el respeto. Las parejas con frecuencia viven en una convivencia rota, carente de cariño, sin cuidados o viviendo infidelidades que los niños observan.
 
Caen en un círculo vicioso. Viven sin hablarse, son indiferentes, discuten, gritan frente a los hijos y se reconcilian, haciendo de esto un ciclo repetitivo.
 
Terminan pasando la factura a sus hijos. Tanto mujeres como hombres soportan malos tratos y hasta golpes, y lo excusan porque “tuvieron que aguantarlo por sus hijos”.
 
Divorcio en niños

 

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Las consecuencias en los hijos pueden verse a corto, mediano o largo plazo y pueden ser: 
  • Aprenden lo que ven: en sus primeros años de vida definen su concepto  de familia, amor y convivencia, por lo que un ambiente  hostil los afectará en su desarrollo piscoemocional. 
  • Pueden tener regresiones: como hablar de forma más infantil, mojar la cama, tener cambios en su comportamiento o en su alimentación.
  • Se sienten culpables: piensan que por sus comportamientos, sus padres tienen una mala relación y se culpan de no haber hecho algo para impedirlo.
  • Les genera estrés y desprotección: piensan que la vida es un conflicto, porque no hay solución a los problemas, y el desapego de sus padres les genera inseguridad.
  • Los marcan psicológicamente: las consecuencias emocionales van desde sentirse, solos, tristes y con odio, lo que daña su autoestima y verse reflejado en un bajo rendimiento escolar.
  • Repiten el mismo patrón de pareja: de manera inconsciente, buscan el mismo tipo de pareja que tuvieron sus padre. Ejemplo: una hija de un alcohólico se puede vincular con alguien igual, de esta manera sana sus heridas.
  • Pueden desarrollar miedo a vivir en pareja: porque han aprendido que son problemáticos, no quieren volver a sufrir y dudan si pueden lograr un buen matrimonio. 

Consecuencias en los menores.

 

UN BUEN DIVORCIO, ES MEJOR QUE UN MAL MATRIMONIO

 Expertos en psicología infantil señalan que la separación tiene un impacto menos negativo en el menor, que viviendo en un ambiente agresivo, porque su mente no está apta para procesar lo que está viviendo y puede causarle un trauma.

Un psicólogo puede ayudarlos a separarse de manera amistosa, llevando este proceso a la par con los hijos para facilitar la despedida de cualquiera de los padres.

Separarse de manera legal ayudará a establecer los términos de su separación, como la custodia de los hijos, repartición de bienes, pensión alimenticia, etc., para que el divorcio sea lo más sencillo posible.

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