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Adrián Di Monte nos confiesa que no se considera galán
Espectáculos México
20 de Agosto del 2021 por Luis Miguel San Juan / Foto: Jorge Neri

Adrián Di Monte nos confiesa que no se considera galán

Adrián actualmente participa en la telenovela ‘Diseñando tu amor’.

Sin duda, uno de los actores más guapos de la televisión mexicana es Adrián Di Monte, de 31 años; sin embargo, nos confesó que no siempre fue tan galán y que incluso él no se considera como tal. Platicamos con él y nos compartió un poco más de su vida, cómo fue que dejó su natal Cuba siendo adolescente y todos los trabajos por los que pasó antes de saltar a la fama. Además, nos contó cómo ha sido su relación con su esposa, la actriz Sandra Itzel, de 27, con quien se casó en 2014. Esto fue lo que nos dijo: 
 
-Adrián, platícanos, ¿dónde naciste? 
“En Cuba, en una zona rural llamada Sagua La Grande, que está en la provincia de Villa Clara, la cual es conocida como La Ciudad del Che”. 
 
-¿Con quiénes creciste? 
“Con mis padres, Raúl y Elena, quienes eran maestros de universidad; y mi hermana Anelys, quien me lleva seis años”. 
 
 
 
-¿Cómo recuerdas tu niñez? 
“Como vivía en el campo, nadaba en los ríos y montaba a caballo; era muy solitario, entonces hablaba con los animales y tenía amigos imaginarios”. 
 
-¿Hasta cuándo viviste en Cuba? 
“Hasta los 14 años, porque toda mi familia se fue a Miami siguiendo a mi abuelo materno, quien se metió en muchos problemas por protestar contra el gobierno Castrista”.
 
-¿Qué problemas tuvo?
“Estuvo preso tres años, y en cuanto salió, pidió asilo político en Estados Unidos para irse a Miami, el cual le otorgaron a él y a 14 miembros de mi familia materna”. 
 
-¿Cómo viviste esa situación? 
“Fue algo que me cambió la vida, porque nunca había salido ni a La Habana, entonces fue muy impactante llegar a una ciudad como Miami, Florida”. 
 
-¿Y te adaptaste fácilmente? 
“No, fue muy difícil, sobre todo aprender el idioma, porque cuando empecé a cursar la preparatoria, no hablaba nada de inglés; además sufrí bullying, pues por ser cubano se burlaban de mi manera de hablar, decían que se escuchaba chistoso”. 
 
-¡Qué difícil!... 
“Así es, me sentía muy solo y recuerdo que con lágrimas en los ojos le pedía a mi padre que nos regresáramos a Cuba”. 
 
Adrián Di Monte nos cuenta su vida
 
-¿Y qué te respondió? 
“Él es un hombre con mucho carácter y me decía: ‘¡No seas pe$%&#$, chamaco; para Cuba no volvemos por nada del mundo!’ Sin embargo, un año después empecé a hacer amigos y llegaron más primos de Cuba, entonces me adapté”. 
 
-Con las chavas, ¿cómo te iba? 
“La verdad es que no tenía éxito, pues en mis años de preparatoria y universidad era muy tímido e introvertido; si una chica me gustaba, no le hablaba, ¡me temblaban las piernas!”.
 
-Pero eres muy atractivo, ¿eso no te ayudaba?
“¡Nada que ver! En ese entonces tenía acné, los dientes chuecos y separados, ¡era el hombre más feo!”.
 
-Entonces, ¿no tuviste novias? 
“Sólo una rusa, creo que salimos un tiempo. Como no me iba bien en ese tema, mejor me dediqué a trabajar, porque no me gustaba pedirle dinero a mi padre”.
 
-¿De qué trabajaste? 
“Tuve muchos empleos extraños: en un supermercado acomodando los carritos, limpiando en un gimnasio, fui albañil y trabajé en una cafetería”. 
 
-¿Y cómo fueron tus inicios en el medio artístico?
“Cuando me corrieron de la cafetería, un amigo me avisó de un casting para un comercial de pasta dental y fui, pero no me quedé, aunque el director me dijo: ‘Arréglate los dientes, atiéndete el acné y sigue en este medio’. Le hice caso y luego empecé a modelar y a probar suerte en la actuación”. 
Adrián Di Monte nos cuenta su vida
 
-¿Cuál fue tu primera oportunidad? 
“Fue en un reality que se llamaba Protagonistas de telenovela, de Univisión, en el que quedé en tercer lugar”.
 
-¿Qué vino después?
“En 2013 hice casting para la novela Rosario, también de Univisión, y aunque yo iba empezando y preferían a un actor conocido, el director les pidió que me dieran una oportunidad y tras varias pruebas me quedé. Ahí conocí a Sandra Itzel, mi ahora esposa”. 
 
-Tu carrera no ha parado... 
“Afortunadamente vinieron más proyectos en Univisión, como Cosita linda, de ahí brinqué a Telemundo e hice Quién es quién; terminando me llamó Argos para hacer la tercera temporada de Señora Acero y ya vine a México para grabarla”.

-¿Tú ya conocías México?
“Sí, vine de visita en 2014 porque mi noviazgo con Sandra seguía y me encantó este país, y cuando me propusieron viajar para hacer esta narcoserie, ¡fue un sueño hecho realidad! Después estuve en La doble vida de Estela Carrillo, que fue un verdadero éxito. Ahorita ya me quedé a vivir aquí”. 
 
-También te hemos visto bailar.. 
“Sí, hace unos años me invitaron a participar en Bailando por un sueño y para mí fue el gran boom, porque para un baile me vestí de egipcio ¡y hasta enseñé las nalgas!”.
 
-Causaste revuelo...
“Así es, recuerdo que fuimos tendencia mundial en redes, ¡así es que mis nalgas ya son conocidas por todo el mundo! En ese concurso me fue increíble, porque mi soñadora, Montserrat, y yo ganamos”. 
 
Adrián Di Monte nos cuenta su vida
 
-También ganaste en Reto 4 elementos, ¿cómo fue vivir esa experiencia?
“Ese proyecto me entusiasmó mucho, fue un gran reto personal y aunque me deshidraté, me lastimé muy fuerte el pie y casi me muero; gané gracias a mi empeño, ya que dejé el alma y el cuerpo en todo”. 
 
En lo personal, ¿cómo ha sido tu relación con Sandra Itzel?
“Es normal, tenemos problemas como todas las parejas, pero los sobrellevamos. Mi esposa es una gran mujer que amo y respeto mucho. Ya llevamos ocho años juntos”. 
 
-¿Te gustaría ser papá? 
“Me encantaría, y sí lo hemos intentado, pero no se ha dado, por eso estamos muy enfocados en nuestras carreras. Hemos platicado que antes de los 33 nos gustaría cumplir ese sueño”. 
 
-¿Te consideras galán? 
“No, en lo absoluto; soy el tipo rudo, con motocicleta, barba y anillos de muerte; pero por otro lado soy muy femenino, me gustan los cocteles, tengo un gran corazón y me preocupo mucho por mi imagen en general, pero no me considero galán. Soy como un niño gigante. Me ca$%& las etiquetas, odio pretender ser algo prefabricado, aunque es algo que aún está muy marcado en México en la industria de la televisión, pero me rehúso a ser así”. 
 
-¿Te definirías como el niño malo de la televisión latina?
“Más allá de los estereotipos, me encantaría que en algún momento tomaran en cuenta quién soy en verdad y creo que se le sacaría mucho jugo; quiero que los productores se arriesguen más en mis personajes y espero poder hacer algo en alguna plataforma digital”, finalizó.