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Laura Zapata se hizo de la vista gorda, sí sabía del estado físico de Doña Eva Mange
Espectáculos México
23 de Febrero del 2021 por María Montoya / Foto: Francisco Mancera

Laura Zapata se hizo de la vista gorda, sí sabía del estado físico de Doña Eva Mange

La actriz de 64 años ¡no quería gastar más dinero!

Tras el escándalo por el presunto maltrato que sufrió doña Eva Mange, de 103 años, abuelita de Laura Zapata, de 64, y Thalía, de 49, en el asilo Le Grand Senior, ubicado en Huixquilucan, Estado de México, en el que la enfermera Jessica de Jesús Martínez, de 29, resultó implicada, ahora es ella quien nos da su versión de los hechos y nos cuenta que Laura siempre supo que doña Eva tenía una úlcera en el coxis y nunca hizo nada al respecto; además, nos compartió algunas conversaciones que dejan ver que la actriz no le ponía la atención debida a su abuelita. Esto fue lo que nos dijo: 
 
 
-Jessica, ¿cómo llegaste a trabajar como cuidadora de doña Eva Mange?
“Yo soy enfermera general y técnica laboratorista clínica, pero hace tres años entré a trabajar a una agencia que ofrece servicio de cuidadoras. Desde hace tiempo, Laura ya tenía un contrato con la agencia y empecé a alternar turnos de 72 horas con mi compañera, que luego renunció. Comencé a trabajar con ella en julio de 2019”.

-¿Tú sabías que ibas a atender a la abuelita de Thalía y Laura Zapata? 
“No, nada más me dijeron: ‘Vas a ir a tal casa de descanso, ahí va a estar tu compañera y ya te va a indicar lo que hagas’. Yo me enteré de quién era doña Eva cuando mi compañera iba de salida, ya cuando había firmado todo de recibido”. 
 
-¿Cómo fue tu primer contacto con Laura? 
“La conocí 15 días después, porque cuando entré a trabajar, ella estaba de viaje. Cuando regresó, me presenté con ella personalmente y se volvió a ir. Me trató bien, sólo me dio la recomendación de pasarla al cómodo cada dos horas”.
 
-¿En qué condiciones te entregó tu excompañera a doña Eva?
“La señora estaba acostada, pues ya no se mueve por sí misma, tiene muy rígidas las piernas, las articulaciones, no tiene fuerza; ya tenía una úlcera en el coxis”. 
 
La polémica detrás de doña Eva Mange
 
-¿Laura sabía que su abuelita tenía esta herida? 
“Sí, yo se lo reporté. Cuando le dije que tenía esa lesión, Laura me dijo: ‘¿Cuál?’, y yo: ‘La que tiene en el coxis. Mi compañera me dijo que usted estaba informada’, pero ya no me dijo nada”. 
 
-Después se le fueron haciendo más úlceras... 
“Sí, porque todo el tiempo estaba sentada; yo la movía de posición para que no se lastimara más, pero aún así se le hicieron cinco úlceras en total: dos en la cadera, una pequeña en el hombro, la más grande era la de la pompa y la del lado izquierdo, que son las dos que muestra siempre; no eran nueve, como mencionó Laura”. 
 
-¿Y en el asilo reportaste la situación? 
“Por supuesto, porque como yo estaba contratada como cuidadora, sólo podía bañarla, auxiliarla en sus actividades y darle de comer; el personal de enfermería del lugar tenía que hacerse cargo de las curaciones, pero no me hacían caso”.

-¿En serio?
“Así es. Cuando le salía otra úlcera, el doctor ya nada más decía: ‘Ah, sí, se le va a poner esto’; luego ya sólo me decían que esperáramos a Laura”. 
 
-¿Y le comentaste a Laura que no atendían a su abuelita?
“Claro, yo ya le había dicho que nadie le hacía caso, que el doctor nunca estaba y que no la revisaban, pero ella ya no decía nada, porque le habían dicho en el asilo que era normal por la edad de su abuelita, entonces ya ni nos mandaba medicamento”. 
 
La polémica detrás de doña Eva Mange
 
 
-¿Y qué hiciste? 
“La empecé a curar y le compraba pomadas y unos parches de italdermol; lo puse de mi dinero y nunca me lo pagaron, como cuando le llegué a comprar cosas de higiene personal”.
 
-¿Pero por qué en el asilo le decían que era normal?
“Porque los dueños se encargan de decirles a los familiares que todo está bien y que los internos exageran por su edad, y sabrá Dios qué tanto les dicen. Es como con Laura, nosotras le reportábamos todo lo malo, pero hablaba con el licenciado y como es su amigo, le creía”.
 
-¿Y alguna vez la curaron?
“Hace poco fue una doctora especialista, ahí sí la curaron, pero nada más esa vez”. 
 
-Laura ha declarado que a su abuelita le daba pena usar pañal o que la limpiaran, ¿es cierto?
“A lo mejor eso fue cuando la señora estaba más lúcida, pero ya después no decía nada. Y aunque teníamos que ponerle más pañales, porque padece incontinencia, Laura nos exigía: ‘Cámbiala en la noche, pero en el día no debe estar mojada’; pero obviamente siempre se iba a mojar”. 
 
-Entonces, ¿por qué daba esa instrucción? 
“Porque empezó a ver que al cambiarla más veces era más gasto, entonces pedía que
la dejara sentada en el cómodo el tiempo suficiente antes de acostarse y que sólo usara un pañal de día y uno de noche”. 
 
 
La polémica detrás de doña Eva Mange
 
-¿Laura les mandaba los pañales? 
“Sí, pero si estaba de viaje, una amiga suya nos los traía o los mandaba en Uber. Compraba dos paquetes de 40 para 40 días; una caja para en la noche y una para el día. Los de la mañana eran tipo calzón y los de la noche predoblados. Nos tenían que durar al menos un mes”. 
 
-Y si no, ¿ya no mandaba? 
“Hasta que ella pudiera. En una ocasión le dije que sólo tenía un pañal y me dijo que se había ido a Acapulco; al otro día utilicé ese pañal, hasta que su amiga los pudo ir a dejar. Ese día esperé hasta la noche que los llevó y hasta el otro me los entregaron. Yo tuve que conseguir un pañal”. 
 
-¿Era de las cosas que pagaste? 
“No precisamente, pero acabábamos comprándole otras cosas”. 
 
-¿Entonces no les mandaba todo? 
“Sí, pero con condiciones: un shampoo tenía que durar seis meses; una crema cuatro, y era para todo el cuerpo, entonces no me iba a alcanzar, era de 400 gramos, acababa comprándole una”. 
 
-¿Nadie te pagó? 
“Pues mi agencia lo sabía, pero jamás me dijeron: ‘Te vamos a regresar el dinero’, solamente: ‘Lo vamos a hablar con Thalía’, pero creo que ella nunca les dio una respuesta o ellos nunca hablaban, no sé”. 
 
-¿Tú llegaste a hablar con Thalía?, ¿le mencionaste esta situación? 
“Sí hablé alguna vez con ella, pero no le dije nada al respecto, porque como tal, yo no sé la situación de Laura con Thalía, entonces podía provocar un problema”. 
 
-Otro tema eran los zapatos... 
“Sí. La señora Laura siempre indicó el zapato cerrado, nunca quiso que su abuelita anduviera en pantuflas. Siempre pedía que le mandara foto de los zapatos que ella quería que le pusiéramos, aunque también le provocaron lesiones, pero no le importaba”. 
 
 
La polémica detrás de doña Eva Mange
 
-¿La señora tiene momentos de lucidez?
“Ya tiene demencia senil, hay veces que dice que se fue a una junta, que ya se va a trabajar. Te dice su nombre completo, dónde vivió, cómo se llamaba su papá, pero ya no ubica qué edad tiene, y de sus nietas, sólo habla de Laura, de Thalía no; cuando la llegaba a llamar, yo le decía: ‘Mira, tu nieta Thalía’, y sólo contestaba: ‘Sí’, pero ya no platicaba con ella”. 
 
-¿Pero todavía realizaba las actividades que le ponían en el asilo?
“Pues sí, pero porque Laura casi obligaba a la señora Eva a bajar, casi era una obligación. Cuando Laura le llegaba a marcar en la tarde, que era muy raro, le decía: ‘Me quiero acostar’, y Laura le decía que no, que tenía que estar en sus actividades, pero doña Eva ya no quería”. 
 
-¿Y lo llegó a manifestar? 
“Se irritaba y llegaba un momento en que se ponía de malas, y en plena clase empezaba a gritar: ‘¡Ya llévame, con una chi$%&#$, estoy harta!’” 
 
-¿Y se lo reportabas a Laura? 
“Claro, y era muy seguido, pero me respondía: ‘Es que tu trabajo es mantenerla tranquila y que ella tome toda su clase’. Pero además de eso, la señora estaba deprimida y le daban una especie de alucinaciones, en la noche empieza a decir que está en peligro, que le quieren hacer daño, pero luego se calma. A Laura también le comenté que su abuelita la extrañaba”. 
 
-¿Y Laura qué decía? 
“Molesta, preguntaba: ‘¿Por qué dice usted eso?’, y yo: ‘Porque ya van varias veces
que me dice que quiere hablar con usted y no le ha contestado’, y me respondía: ‘No, es que ella ya no tiene ese alcance para extrañarme’, y le explicaba que sí, que me había dicho que ella sentía que la había abandonado, pero no me creyó hasta que la señora Eva se lo dijo directamente”. 
 
La polémica detrás de doña Eva Mange
 
-¿Sientes que su familia la tiene muy abandonada?
“Sí, el descuido viene desde que no le dan las cosas que necesita. No entiendo por qué contando con todas las posibilidades, la tienen así”.
 
-¿Nunca pensaste en renunciar?
“Yo ya le había renunciado a Laura y me dijo que me quedara; le renuncié como al mes y medio de haber entrado y como a los tres meses le había renunciado de nuevo, pero me dijo que no; además, la señora Eva me pidió que no la dejara solita, que si me iba, la llevara conmigo”.
 
-¿Te encariñaste con doña Eva? 
“Sí, es imposible no encariñarte con una persona cuando estás con ella las 24 horas del día. Además, ella es un amor”. 
 
-¿Tú estabas en el asilo cuando llegó Laura a aislarse para estar en el cumpleaños de su abuelita?
“Sí, yo estaba ahí entonces”.
 
-¿En qué momento renunciaste? 
“Yo no renuncié, sólo le dije a Laura que tenía una urgencia en mi casa porque mi hija estaba enferma y me tuve que ir; ella ya estaba en el asilo y, repito, siempre estuvo informada de las úlceras”. 
 
-¿Qué te ha dicho tu abogado? 
“Que no caí en omisión de cuidados porque siempre los tuve, nunca la abandoné, no hay negligencia de mi parte. Cuando di mi declaración, el MP me dijo que la negligencia empezó cuando Laura no me daba los insumos necesarios”.
 
La polémica detrás de doña Eva Mange

-Sobre las lesiones, ¿qué te dijeron?
“Me comentó que el médico legista dijo que no eran provocadas, que eran porque estaba sentada, por la falta de movilidad, por la edad, que ya eran normales. A mí me dijeron que no cometí ningún delito, que no me podían detener”. 
 
-¿Qué te dijo Laura de las declaraciones que has hecho?
“Nada, desde que salí me bloqueó, ya no me llamó ni me contestó”. 
 
-¿Tienes miedo de que te quieran inculpar los del asilo?
“Pues sí. Mucha gente me ha dicho que son personas con mucho dinero que pueden hacer lo que quieran y a veces no sabes de qué son capaces con tal de no perder. Hasta ahora no han aceptado su responsabilidad, y la verdad es que en sus instalaciones y protocolos tienen muchos errores, aunque cobren lo que cobren, y si los descubren, sólo van a buscar a quién culpar”, finalizó.