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Tania Riquines tuvo a sus cuates sin complicaciones
Espectáculos México
11 de Mayo del 2022 por Juan Pablo Méndez / Foto: Cortesía de Tania Riquines

Tania Riquenes nos cuenta cómo se siente ahora que es mamá de cuates

Sus pequeños nacieron por cesárea el 1 de abril; primero llegó Liam y luego André.
Tania Riquenes, de 45 años, está muy feliz tras volver a ser mamá, pero ahora de cuates, los cuales concibió luego de someterse a un tratamiento de fertilidad, el año pasado. Sin embargo, sus bebés se adelantaron un mes y estuvieron en incubadora para madurar sus pulmones. La actriz nos contó cómo vivió esos momentos:
 
Tania, ¿cómo te sientes ahora que llegaron estas dos bendiciones a tu vida?
“Muy emocionada y feliz. Nacieron el uno de abril por cesárea; aún no me creo que ya tengo en mis brazos a Liam y André”.
 
¿Cómo te fue con su nacimiento?
“Estuvo difícil, porque cuando tienes un embarazo gemelar o de cuates, por lo general nacen prematuros; mis niños se adelantaron un mes y necesitaron incubadora”.
 
Los recién nacidos pesaron cerca de dos kilos
 
 
¿Tuvieron algún problema?
“Les hicieron estudios y gracias a Dios nacieron sanos, pero aún estaban pequeños, y aunque sus pulmones se alcanzaron a formar, les faltaba madurar y los doctores decidieron tenerlos en las incubadoras para ver si podían respirar y succionar a la vez”.
 
¿Qué sentiste al verlos en la incubadora?
“Me impactó muchísimo, fue muy fuerte, se volvió muy incierto el día a día y saber cómo iban evolucionando. Tuve una revolución de emociones, pero siempre estuve positiva y todo salió bien”.
 
Cuando los ibas a ver, ¿qué les decías?
“Solo podía agarrarles la manita y les cantaba, les decía que estábamos esperándolos con los brazos abiertos”.
 
Su esposo se desvive por los recién nacidos
 
 
¿Cómo fue que mejoraron?
“Los alimentaban por sonda, pero un día le comenté al doctor si podía darles pecho para ver si ya podían succionar, me dijo que lo intentáramos y lo hicieron perfecto; ya se les dio pecho y mamila, fueron ganando peso. Casi tres semanas después los dieron de alta, el 18 de abril... ¡lloré de felicidad!”.
 
Ya en casa, ¿cómo ha sido?
“Seguimos con sus cuidados, les damos sus medicinas, su lechita, y vamos superbién. Su papá me ayuda mucho y me apapacha, pero el más feliz es mi hijo mayor, porque ya no va a estar solo. Él dice que tiene magia en sus brazos, porque cuando los carga se duermen”.
 
Nos da mucho gusto que ya estén bien...
“Gracias. Me siento bendecida, porque para mí es un milagro de vida que todo se haya dado bien; le agradezco mucho a Dios y a la vida por su llegada”, finalizó.
 
Su hijo mayor es el más feliz con sus nuevos hermanos