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Mauricio Herrera tuvo Covid
Espectáculos México
24 de Septiembre del 2021 por Juan Pablo Méndez / @TVNotasmx / Foto: Cortesía del actor / Archivo TVNotas

A Mauricio Herrera le ponían zancadillas al inicio de su carrera

Mauricio Herrera revela cómo vivió la pandemia y las secuelas que le dejó el Covid.
Don Mauricio Herrera, de 87, de las cosas a las que se enfrenta, como pasaba entre Xalapa y Coatzacoalcos; ha dedicado casi toda su vida al arte, pues lleva 60 años de trayectoria: es cantante, arquitecto, actor y comediante. Lamentablemente, la pandemia ha puesto en pausa su pasión y, además, continúa luchando contra las secuelas que le dejó la COVID-19. Al respecto, nos cuenta más sobre lo que ha sido su vida y lo triste que se siente por estar lejos de los escenarios.
 
 
 
-¿Quién es Mauricio Herrera?
“Soy una persona agradable, con buen humor, que siempre resuelve los problemas con amor y ve el lado positivo de las cosas a las que se enfrenta, como al coronavirus y mi cadera lastimada”.
 
-¿Dónde nació?
“Mis padres me hicieron en Córdoba, Veracruz, pero mi madre me tuvo y registró en la CDMX; luego me regresaron a Veracruz y ahí viví hasta que entré a la universidad, pues estudié en la ciudad”.
 
-¿Cómo fue su infancia?
“Tranquila y muy viajera, pues me la pasaba entre Xalapa y Coatzacualcos; mi hermana estudiaba en la primera ciudad y mi hermano, mi mamá y yo nos fuimos con ella, ahí estudié la primaria y el primer año de secundaria. Mi papá vivía y trabajaba en la otra, yo me fui con él a terminar la secundaria y la preparatoria”.
 
-Háblenos de sus padres y hermanos...
“Mi papá se llamaba Mauricio (q. e. p. d.); mi mamá, Elvira (q. e. p. d.); mi hermana, María de los Ángeles, y mi hermano, Fernando (q. e. p. d.). Mi padre era maestro de matemáticas y siempre fue muy estricto”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-¿Tuvo carencias en su niñez?
“No, no éramos una familia rica, pero sí teníamos dinero para comer, divertirnos y prepararnos, nada nos faltó”.
 
-¿A qué edad supo que quería ser actor?
“A los 10 años, cuando conduje y canté en el festival del Día del Maestro y luego concursé en un certamen de canto en Xalapa. La gente se burlaba mucho de quienes se dedicaban a eso, por eso oculté por mucho tiempo que quería ser artista”.
 
-¿Cómo fue su adolescencia?
“Siempre fui ojo alegre, hice chistes toda mi vida, viví aventuras y me la pasé muy bien. Estudié Arquitectura y, casi a la par, en 1953, me inicié como actor y cantante; mi padre me decía que antes de seguir mis sueños tenía que darle mi título, pero no pude hacerlo”.
 
-¿Cómo pasó de Arquitectura al teatro?
“En la facultad todos eran artistas, escultores, pintores o cantantes, pues es una de las carreras más parecidas al arte. Ahí conocí a las personas con las que empecé a hacer teatro: Juan José Gurrola y Héctor Ortega, que también ya se fueron”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-¿Terminó la carrera?
“Sí, pero me tardé 10 años porque me dedicaba más al teatro. Desgraciadamente, ya no le pude entregar mi título a mi padre porque falleció, pero sí ejercí por un tiempo e hice algunas casas y edificios aquí en CDMX”.
 
-Pero prefirió la actuación...
“Sí, sin duda ser actor, cantante y comediante es mi pasión; todo lo que he hecho me ha llenado como ser humano”.
 
-¿Le costó trabajo hacer sus pininos?
“Fue difícil, empecé con la obra Hermosa gente y, afortunadamente, ahí los productores y la gente vieron que tenía capacidad histriónica y mucho talento”.
 
-¿Cuándo empezó a destacar?
“Cuando empecé a hacer muchas comedias musicales en el Teatro Manolo Fábregas, pero con la que me fui para arriba fue la de Sueños de un seductor, ahí no sólo actué, también dirigí y produje”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-También fue conductor en televisión...
“Claro, en 1987, en el programa Mundo latino, una emisión similar a la de Hoy mismo. Ahí estuve un año con Talina Fernández y tocaba el piano, la guitarra, hacía chistes, entrevistaba y un chorro de cosas, pero me salí porque yo no era conductor, era actor”.
 
-¿Y después?
“Tristemente, me estanqué profesionalmente, pues varias personas me pusieron zancadillas para no sobresalir porque me veían como competencia y me tenían envidia. Ellos intervinieron muchas veces para sacarme de las obras, y no digo nombres porque ya no están aquí. Por eso tuve que buscar dinero y producir mis propios proyectos para no tener problemas”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-Se casó dos veces...
“Así es; en 1967 me casé con la Brachito (Julieta Bracho) y tuvimos dos hijos maravillosos: Claudio y Alejandro, muy talentosos. Nuestras carreras afectaron el matrimonio, pues íbamos por caminos diferentes y eso provocó el truene, pero nunca faltó amor; ahora nos llevamos increíble y aquí la tengo al lado, nos vemos por una ventanita”.
 
-El segundo matrimonio fue con Luhana Gardi, ¿qué significa ella en su vida?
“Es una gran compañera de vida, la amo; tenemos 27 años juntos. Dios me dio la oportunidad de tener a dos grandes mujeres en mi vida: la Brachito, una gran compañera, y Luhanita, que es todo para mí”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-Surgió el rumor de que usted y Luhana ya no están juntos...
“No es cierto, seguimos juntos y bien revueltos. De hecho, esta pandemia y todo lo que hemos atravesado últimamente nos ha unido más como pareja”.
 
-¿Cómo han sido estos 87 años?
“Siempre he sido muy sano, a excepción de la COVID; todavía hago de todo por mi cuenta, puedo hacer lo que quiera, sigo siendo muy sensual, varonil y tengo muy buena actitud, eso es lo que me ayuda a salir adelante”.
 
-¿Cómo vivió la COVID-19?
“Pues mira, yo me cuidaba muchísimo, me encerré desde marzo de 2020 y no salía para nada, pero aún así me enfermé y estuve 15 días hospitalizado; afortunadamente, aunque me dio una neumonía muy fuerte, nunca me intubaron”.
 
-Fue todo un guerrero...
“Mis pulmones quedaron muy dañados, pero salí adelante de milagro, mi recuperación fue de dos meses y a base de pura actitud”.
 
Mauricio Herrera
 
 
-¿Pensó en lo peor?
“Por supuesto que no, mi actitud era: ‘Voy a estar bien, me voy a recuperar’. Todos pensaban que me iba a morir, estaban muy preocupados. Ahorita lo único que me preocupa es que me tienen que operar para ponerme una prótesis en la cadera, ya que me lastimé la rodilla derecha jugando futbol en 1991 y con el tiempo empeoró”.
 
-¿Qué secuelas le quedaron?
“Me afectó la vista y el oído, tengo problemas de colitis nerviosa, adelgacé mucho y se me descontroló muy feo la glucosa porque tengo diabetes desde hace tiempo”.
 
-¿Se ha llegado a desesperar?
“Claro, ya he estado mucho tiempo encerrado, pero si me vuelve a dar el virus, no sé qué me pasará, es muy peligroso; diario le agradezco a la vida por haberme salvado y porque ya tengo las dos dosis de mi vacuna”.
 
-¿Tiene miedo de volverse a contagiar?
“Miedo no, pero seguiré teniendo mucha precaución, pues mucha gente cercana, compañeros del medio y amigos se han ido por culpa de este virus y ni siquiera he podido despedirme de ellos, eso me da mucha tristeza”.
 
-Ahora, agradece que tiene la oportunidad de seguir con su familia...
“Así es, por eso me reúno con mis hijos, mis nietos, la Brachito y la familia de Luhana; todos nos cuidamos mucho y hacemos cenitas, nos la pasamos celebrando la vida y la salud”, finalizó.
 
Mauricio Herrera