Confirman la muerte de famoso futbolista; dejó una desgarradora carta de despedida a su esposa: “Te amo”
El influencer y exfutbolista documentó su lucha contra el cáncer de páncreas con metástasis. Antes de partir escribió una emotiva carta para su esposa e hijos. Su aspecto desató polémica en redes.
Futbolista e influencer que documentó su lucha contra el cáncer de pancreas muere y deja carta a su esposa.
/Redes sociales
En los últimos días se han dado a conocer varias muertes que han golpeado al mundo del espectáculo, como las de los actores Catherine O’Hara y James Van Der Beek, así como la del cantante Brad Arnold, voz inconfundible de 3 Doors Down, todos a causa del cáncer. Ahora, otra pérdida se suma a la lista. La del futbolista e influencer Xisco Quesada, a los 28 años.
Durante meses, el joven decidió mostrar sin filtros cómo enfrentaba un agresivo cáncer de páncreas, diagnosticado a mediados de 2025. Además, dejó un nudo de garganta en sus seguidores, pues hace unos días escribió una carta a su esposa.
¿De qué murió Xisco Quesada?
Según se reveló, Xisco Quesada murió a causa de un cáncer de páncreas con metástasis en el hígado, una enfermedad agresiva que le fue diagnosticada el pasado 5 de junio y que avanzó con rapidez.
Desde ese momento, el joven —padre de dos hijos— tomó la decisión de contar su proceso en redes sociales. Lejos de esconderse, convirtió su perfil en un espacio de concienciación, donde hablaba de tratamientos, ingresos hospitalarios y del desgaste físico y emocional que implica una enfermedad así.
Sus últimos meses los pasó ingresado en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, acompañado en todo momento por su esposa, sus hijos y sus seres queridos. Hasta ahí siguió luchando.
“Luchó hasta el final con valentía y rodeado del amor de su familia”, aseguraron personas cercanas tras confirmarse su fallecimiento.
La familia también agradeció públicamente el apoyo recibido y pidió respeto “en estos momentos tan difíciles”, luego de que su caso generara una ola de mensajes solidarios.
Además de esta lastimosa situación, en redes sociales también causó revuelo su aspecto, dado que se mostraba “desmejorado”, según usuarios.
¿Qué decía la carta que dejó Xisco Quesada a su esposa?
Días antes de su partida, Xisco escribió una carta dedicada a su esposa, Noelia Garcés. El texto, que se volvió viral, es prácticamente una despedida anticipada, llena de gratitud, enseñanzas y amor.
“Si el cáncer gana esta partida, intentaré que no quede nada en el tintero”, escribió en sus redes.
Agradeció a Noelia por no soltarle la mano ni en los momentos más duros: “Gracias por estar a mi lado pudiendo haberte ido. Creaste momentos preciosos hasta en un hospital”.
También le pidió que no cargara sola con la fortaleza: “Si un día falto no quiero que cargues con ser fuerte siempre, déjate ayudar y no te sientas culpable por hacerlo”.
El mensaje continuó con palabras dirigidas a sus hijos: “A nuestros hijos enséñales a ser valientes, pero buenos. A pedir perdón y a decir te amo sin pensarlo”.
Pero el fragmento que más conmovió fue el cierre, casi poético: “No te quedes con los planes que no llegamos a hacer. Quédate con todo lo que vivimos juntos. Si me echas de menos, búscame en los sitios donde solíamos estar, en donde solíamos comer o en la mirada de nuestros hijos, ahí estaré… Te amo para siempre, Noelia”.
¿Quién fue Xisco Quesada, futbolista e influencer que murió de cáncer de páncreas?
Antes de convertirse en influencer, Xisco tuvo una fuerte relación con el deporte. Jugó en categorías regionales del fútbol balear, en clubes como San Pedro, CD Cide y UD Alaró, donde era muy querido por su entrega y compañerismo.
Aunque no llegó al profesionalismo, mantuvo siempre ese vínculo con el fútbol y con su comunidad. Con el tiempo, sus redes sociales crecieron y, tras el diagnóstico, encontró ahí una forma de acompañar a otras personas que pasaban por situaciones similares.
Xisco Quesada creó una comunidad de más de 350 mil seguidores que encontraron en él inspiración, apoyo emocional y visibilidad sobre el cáncer páncreas.
